Los biopics son como las biografías en literatura, tienen muchos adeptos, aunque en el cine a mucha gente les resultan
insatisfactorios, generalmente por el maniqueísmo, un exceso hagiográfico o una
condena sin matices. Estos extremos no tienen por qué se negativos si se centran
en los aspectos más diferenciadores y representativos de gente ilustre o
mediática, habida cuenta de que son esos aspectos los que los han distinguido y
hecho merecedores de un biopic, mucho más que miserias íntimas o humanas, que
son las que pretenden humanizar o matizar retratos, en otra opción válida y
lícita, más melodramática quizá, pero también más rica.
Ahora hablamos de un biopic de un boxeador, lo cual es
interesante, aunque ya ha habido varios, y del señor Martin Scorsese, el mismo
que recreó la vida de Jake La Motta en “Toro salvaje” (1980), una de las
mejores películas de su década.
La noticia es que Mike Tyson, que es el protagonista de este
biopic, ya tiene actor que lo interprete. Será Jamie Foxx. No parece una mala
elección.
La noticia, que lleva un par de años rulando, parece ha
tenido reciente confirmación de Foxx y Tyson, por lo que falta la de Scorsese.
La verdad es que la idea no puede ser más atractiva… No hay más que ver como
narraba hace tiempo la que podría ser escena inicial el bueno de Foxx.
Y es curioso que vuelva a saltar esta noticia ahora, cuando este
19 de septiembre el mítico “Toro Salvaje” falleció en un asilo de ancianos a
los 95 años al complicarse una neumonía… Descanse en paz.
CAMERON Y LOS
TERMINATOR
Por desgracia Cameron no estará en la dirección, aunque sí
tendrá un papel importante como productor en este reboot, con un control casi
absoluto, lo que dentro de lo malo no está mal. Una vez recuperados los
derechos para seguir con Terminator, el director no parece dudar, aunque sus
esfuerzos en la dirección están con Avatar.
Los nombres que van confirmándose o sonando con fuerza son
los de Tim Miller en la dirección y Linda Hamilton, que regresa y se suma a Cameron y Schwarzenegger,
algo que ha confirmado el propio Cameron. La trama iría sobre el origen de los
T-800 y por qué tienen el rostro de Schwarzenegger, ¿quién y por qué fue el
elegido por Skynet?
Habrá personajes del pasado y del futuro, siendo la
protagonista una chica joven, que rondaría los 18 años, aún sin rostro.
La idea es obviar todo el universo sin Cameron, por lo que
sería algo así como una secuela de "Terminator 2: El juicio final". Se pretende iniciar desde ahí una trilogía, pero esto ya dependerá de cómo vaya en taquilla
el primero de los films.
¿Qué os parece?
UN HOMBRE LLAMADO OVE
EN REMAKE
Tom Hanks quedó prendado con esta cinta sueca, nominada al
Oscar y que gustó mucho en Estados Unidos, por lo que ha decidido encabezar el
remake, que tendrá a su propia mujer, Rita Wilson, como productora.
“Un hombre llamado Ove” narra la historia de Ove, de 59
años, un hombre amargado, gruñón, taciturno y solitario que odia a todo y a
todos, tanteando la idea del suicidio, pero al que la llegada de una familia al
vecindario le cambiará radicalmente la manera de ver las cosas.
GLASS SIGUE AVANZANDO
Una de las trilogías o franquicias más inesperadas, ni el
mismo director tenía pensado esto, sigue avanzando e incorporando nombres. Ya
saben, Bruce Willis, Samuel L. Jackson, James McAvoy, Anya Taylor-Joy… nombres de las anteriores “El protegido” y “Múltiple”, a los que se ha sumado Sarah
Paulson.
Pues bien, dos nombres más y de los viejos conocidos: Spencer Treat Clark, que interpretó al hijo de Willis en “El protegido”, y
Charlayne Woodard, que encarnó a la madre de Samuel L. Jackson, vuelven a la
historia… No estaría mal que se incorporara también Robin Wright.
Un cáncer de pulmón se ha llevado este domingo a George A.
Romero, el padre de los zombis, del cine de muertos vivientes, que ahora vive
un revival desmesurado con series y películas por doquier, explotando aquella
idea de 1968, cuando estrenó “La noche de los muertos vivientes”.
Por supuesto que ya había habido zombis en el cine, aquella
“Yo anduve con un zombie” (1944) de Jacques Tourneur, o “La legión de los
hombres sin alma” (1932) de Victor Halperin, que serían de las primeras cintas
del género, pero Romero creó al zombi moderno, ese que aparece ahora por todos
lados y en múltiples variantes.
Romero dotó de un componente crítico y social a sus
películas de muertos vivientes, algunas muy mediocres, bien es cierto, otras
más que notables, como esa secuela de “La noche de los muertos vivientes”, “Dawn
of the dead”, que aquí se llamó “Zombi” (1978) a secas.
Su influencia fue descomunal, abriendo las puertas a
directores que con poco dinero y muchas ideas comenzaron a hacer sus pinitos, a
menudo también en el cine de terror, ahí tenemos a John
Carpenter o Tobe Hooper, pero sobre todo con la explosión que hace unos años se
produjo con el fenómeno zombi, como antes pasó con el vampírico.
Tuvo mucho que ver en esa explosión la serie “The Walking
dead”, que Romero odiaba con firmeza.
Ahora, a los 77 años, embarcado en un proyecto del que os he
estado trayendo noticias estas semanas, Road Dead, con zombis pilotos, para el
que buscaba financiación, nos ha dejado en Toronto, mientras escuchaba la banda sonora de “El
Hombre Tranquilo” (John Ford, 1952), una de sus películas favoritas, pero todos los cinéfilos sabemos que con
su espíritu inquieto y lo mucho que le gustaba el cine, volverá… A ver qué
tumba le retiene…
Descanse en paz.
LOS ESTRENOS DISNEY
DE AQUÍ A 2019
Los estrenos Disney hasta 2019 ya están aquí... otra vez. Más de 20 títulos en dos añitos.
Ahí es nada. Esto nos han contado en la Expo D23 celebrada en California.
Bien es cierto que estas fechas pueden modificarse como algunas se han modificado, pero así hacemos otra exposición y todos contentos...
La tercera de Thor será el 27 de octubre de este año, "Coco" el 1 de noviembre, "Los últimos Jedi", octavo episodio de Star Wars, será el 15
de diciembre.
"Black Panther" el 16 de febrero. "A Wrinkle In Time" el 9 de
marzo. "Rompe Ralph 2" el 9 de marzo. "Los vengadores: La guerra del infinito" el 4
de mayo. "Han Solo: Una Historia de Star Wars" será el 25 de mayo. "Los increíbles
2" el 6 de julio. "Ant-Mant y la avispa" el 27 de julio. "El cascanueces y los
cuatro reinos" el 2 de noviembre. "El regreso de Mary Poppins" el 25 de diciembre.
Ya en 2019, "Capitana Marvel" el 8 de marzo de 2019. "Dumbo" el 29 de marzo. "Aviones 3" el 12 de abril. "Los Vengadores 4" el 3 de mayo. "Toy Story 4" el 5 de julio. "Star Wars Episodio IX" el 24 de mayo. "El rey León" el 19 de julio. "Frozen 2" el 27
de noviembre. "Mulán" también llegará en 2019.
Además, Guy Ritchie dirigirá la versión en imagen real de “Aladdin”,
con Mena Massoud de protagonista y Will Smith como genio de la lámpara. También
veremos a Naomi Scott como Jasmine.
Y de regalo os dejo los 3 minutos del “Behind The Scenes”
que ha publicado Disney. Imposible no emocionarse con la aparición de Carrie
Fisher.
SCORSESE Y DiCAPRIO
JUNTOS DE NUEVO
Ya tenemos nuevo proyecto de Martin Scorsese, que no para,
con Leonardo DiCaprio, como ha anunciado Variety en exclusiva. Se trata de “Killers
of the Flower Moon:”, basada en la novela de David Grann, autor de “Z. La
ciudad perdida”, de la cual la adaptación está ahora en los cines.
La historia trata de una serie de asesinatos cometidos a
miembros de la Nación Osage, en Oklahoma, cuando encontraron petróleo en su
suelo. Los abominables asesinatos cometidos fueron una de las primeras
investigaciones importantes de homicidios realizadas por el FBI.
Y todo esto mientras aún no está hecha “The Irishman”, la
película que Scorsese rueda junto a De Niro, Pacino y Pesci, el biopic de Frank
Sheeran, al que se le atribuyen más de 25 asesinato relacionados con la mafia.
SPIDERMAN Y EL AMOR
Cine rosa. Tom Holland (21 años), el nuevo Spiderman, y Zendaya (20), se
nos han enamoriscado en el rodaje de la película Marvel. Aunque él parece cinco o
seis años menor que ella, lo cierto es que ella es uno menor que él.
No sé que ocurre con Spiderman que los enamora a todos.
Kirsten Dunst y Tobey Maguire comenzaron a salir tras Spiderman en 2002, lo
mismo que Emma Stone y Andrew Garfield en 2012 tras “The amazing Spiderman”… La
mala noticia es que ninguna de las dos parejas duraron.
Deseemos suerte a los nuevos tortolitos.
TRAILER DARKEST HOUR
Os dejo el tráiler de Darkest Hour, para que veáis la
transformación de Gary Oldman en Winston Churchill. Y el avance de la
prometedora película.
READY PLAYER ONE
AVANZANDO
Ha salido la primera imagen de la nueva película de Steven
Spielberg, “Ready player One”. Ya hay muchas elucubraciones y opiniones sobre
la estética y estilo que tendrá la cinta.
Lo interesante es que el autor de la novela ha realizado
unas declaraciones, que leemos en Entertainment Weekly, en las que casi considera
que su creación redondea un círculo con el director. Explica Ernest Cline, que
su libro nunca hubiera sido posible sin el cine de Spielberg, por la influencia
que sus películas tuvieron en él, en la historia y en cómo la contó, por lo que
tenerle dirigiendo la adaptación no podría ser más perfecto y lógico.
SHIA REDIMIDO
Como es de justicia, aquí venimos a redimir al bueno de Shia
LaBeouf.
Si la pasada semana os contaba que lo detuvieron por un "quítame aquí
unos cigarrillos", tras el escándalo, el actor ha pedido disculpas en
una pequeña carta publicada en twitter.
Se ve que con más calma, la resaca y haber podido disfrutar
de un pitillo que esta vez seguro nadie le negó, Shia ha querido redimirse… Y
es que era muy fácil, él sólo quería fumar.
Os acordaréis también que se va a hacer un remake de “Scaface”,
otro más. Pues bien, ya se ha quedado sin director, que iba a ser David Ayer.
Ya van dos directores que se caen del proyecto, el anterior fue Antoine Fuqua.
Lo cierto es que ninguno de los dos convencía, por lo que no
es ninguna desgracia, como tampoco lo sería que el proyecto se aparcara para siempre.
Lo peor han sido las explicaciones que se han publicado en
The Hollywood Reporter, donde Ayer habría sido despedido porque su visión era
demasiado oscura y no gustó a los ejecutivos de Universal… ¿Qué querían, “Sonrisas
y lágrimas”?
Esperemos que la mafia no tenga nada que ver en estas
deserciones… me pongo tétrico a la de nada.
Parece que Tarantino va dando pistas sobre su nuevo
proyecto. Algo inaudito, una historia basada en hechos reales. Sería la primera
vez que el director acometería un proyecto de este tipo.
Esto lo ha confesado el propio director en declaraciones exclusivas
a “The Hollywood Reporter”. Estaría dando las últimas pinceladas al guión y se
habla de que Brad Pitt y Jennifer Lawrence participarían en el film. O al menos
han sido tanteados.
Aunque no se sabe mucho del proyecto, parece ser que el
suceso con la que fuera mujer de Roman Polanski, Sharon Tate, embarazada de
ocho meses, junto a otras cuatro personas, asesinados por Manson y sus seguidores
en 1969, sería parte de la cinta.
En Variety parecen confirmarlo y añaden el nombre de Margot
Robbie a las posibles candidatas. Parece que el noveno largo del cineasta
comienza a asentarse.
La idea ha presentado división de opiniones, por no decir
que no ha gustado, en las redes sociales, que no ven a Tarantino como el
director adecuado para un tema tan delicado.
¿Yo no sé de dónde sacan que a Quentin le falta tacto y
sutileza?
LO NUEVO DE BARRY
JENKINS
Barry Jenkins, el director de la oscarizada “Moonlight”, ya
tiene nuevo proyecto. Se llama “If Beale Street Could Talk”, adaptación de una novela
de James Baldwin.
Trata de una joven que ve como su prometido es acusado y
encarcelado por abusar de una mujer. Las relaciones de la pareja y las
familiares vertebrarían la historia.
La noticia con la que empezó la semana. Daniel Craig volverá
a ser Bond, a pesar de haber dicho que ya estaba hasta el "quiqui". Lo ha contado
The Mirror.
La cosa es que también se quiere contar con Adele para la
banda sonora, gracias al exitazo que tuvo Skyfall. No se sabe mucho más.
Nos parece una buena noticia, aquí en Cinemelodic, pero
empezamos a dudar de la palabra del bueno de Daniel.
Si hay una escena que se recordará de “El lobo de Wall
Street” esta es, sin duda, la de los Lemmon 714 caducados o alterados por los
años sin consumirse. Es la escena con la que todos se han reído y la que todos
mencionan, una de las mejores escenas de este año si no la mejor. Es pura
digresión, la narración brilla casi por su ausencia, pero es imposible que la olvides, con un DiCaprio absolutamente espectacular.
Ejemplo perfecto de esa intención que suelen tener siempre
los grandes, y que tanto he explicado acerca del cine de acción y aventuras, de
dar un poco más siempre, aquí en el ámbito de la comedia. Un tour de force para
DiCaprio que lo supera con matrícula. Cuando parece que todo acaba hay más, y
luego más y luego un nuevo giro… Una excepcional secuencia perfectamente
elaborada.
Empezaremos loando los Lemmon 714 como el súmmum pastillero,
seguiremos con los preparativos, vómitos auto infligidos, lavativas y
depuración para recibir el efecto de los Lemmon lo más eficazmente posible…
Cuando Jordan y Donnie se tomen la pastilla comprobaremos enseguida, tras media
hora, que no les ha hecho efecto, y lo sabremos por la cara de aburrimiento
con la que miran a Steve Urkel y Carl Winslow, única cara posible si ves sobrio
“Cosas de casa”. Espejos, su embarazada esposa y gimnasio, más depuración para
seguir metiéndose pastillas en busca del efecto deseado que no llega… Lo que
llegará será un llamada que aleja de casa a Jordan.
El momento en el que los Lemmon 714 hacen afecto en el club
de campo es simplemente antológico, dejando semi paralizado a Jordan que no
podrá ni andar, sólo arrastrarse, ni vocalizar. Las escaleras agigantadas que
se muestran desde el punto de vista de Jordan es otro guiño de Scorsese, que
nos enseña en plano general los sencillos 4 escalones que debería superar. De
nuevo la perturbación del punto de vista, la exposición del punto de vista erróneo,
poco fiable, de Jordan. Es hilarante verle arrastrarse, abrir el coche y emitir
extraños sonidos…
Una espectacular escena de humor completamente desfasada,
alargada y exagerada.
No acaba aquí, por supuesto, llegará lentamente a casa, las
caras de DiCaprio conduciendo son un despiporre, para evitar que Donnie siga
hablando por los pinchados teléfonos en otro momento exageradísimo y
tronchante, donde de nuevo tendrá protagonismo la televisión, pero en este caso
el efecto de los Lemmon sí influye en la forma en la que Jordan la ve, hasta el
punto de imitar a Popeye y sus espinacas, pero con cocaína. Una carrera para
colgar un teléfono y salvar la vida de Donnie que casi se ahoga con un pedazo
de pavo que es de carcajada. Una carrera y un viaje psicotrópico de los que
hacen época…
Valores.
Es evidente que Scorsese se guarda mucho de hacer cualquier
reflexión moral o tomar partido, aunque no puede disimular la fascinación que
le produce el personaje. Retrata un mundo despiadado, frívolo, excesivo,
alocado, inmaduro… donde aparentemente no existen los valores, ni la fidelidad,
ni la honestidad, tan sólo la voluntad de hacerse rico y su ejecución, pero lo
cierto es que indagando algo más sí encontramos ciertos valores en Jordan
Belfort y los suyos.
Es evidente que aquí no existe ese camino de redención que
tanto ha explorado Scorsese en su cine, Jordan no siente arrepentimiento, pero
sí mostrará una fidelidad a prueba de bombas con los suyos. Y de los suyos con
él. Jordan logra una piña a prueba de bombas con sus empleados. Así lo
comprobaremos cuando ninguno de ellos diga absolutamente nada en la
investigación que se le hace a la empresa sobre las presuntas irregularidades.
Jordan delatará a los suyos por presiones, pero aún así se resistirá a hacerlo
con su amigo Donnie, lo que le llevará a la cárcel. Es decir, aunque finalmente
cede sí tiene el impulso de la honestidad y la fidelidad con los suyos. Su
relación con Naomi es curiosa, no dejará de desearla pero la engañará por esa
incontinencia sexual que padece.
Aceptará marcharse de la empresa cuando se encuentre
atrapado, todo el mundo se lo aconseja y es su única salida, pero finalmente
rectificará y se mantendrá junto a los suyos pese al riesgo. En esa escena,
donde en otro discurso pretende despedirse, contará la emotiva anécdota con una
de sus empleadas, que en sus inicios tenía apuros económicos y le pidió 5000
dólares a Jordan para poder tirar. Él le dio 25.000. Es otro ejemplo de esa
fidelidad y lazos irrompibles que parecen gobernar la relación de Jordan y sus
empleados, un código de valores propio, que les une en la ilegalidad y la
riqueza.
No sólo eso, la escena termina con un eco, rememorando a
Mark Hanna y el ritual musical que le enseñó en la escena donde aparece. De
nuevo la fidelidad de alguna forma…
Otro ejemplo, Brad será detenido, pero tampoco delatará a
nadie, recibiendo el agradecimiento de todos a la salida de la cárcel. Es como
un código mafioso. Brad murió a los 35, como Mozart.
La religión.
Ha sido uno de los temas esenciales, quizá el más
importante, de la filmografía de Scorsese. Sus trabajos suelen ser caminos de
redención, sacrificio, dolor, expiación… vinculados a su educación católica.
Siempre presente en su cine. Lo ha abordado desde todo punto de vista. La
pasión de Cristo está de alguna forma en sus personajes.
Aquí el elemento religioso parece no estar presente, pero en
realidad sólo está minimizado. Sólo hay una mención, pero será clave en el
cambio de Jordan.
La batalla financiera con Steve Madden obligará a Jordan a
hacer un viaje contrarreloj a Suiza, en su yate, arriesgando su vida y la de su
mujer y amigos ya que se encontrarán con una tremenda tempestad, que terminará
destrozando su barco.
Las escenas de la tormenta nos llevan casi a “El cabo del
miedo”, la cinta que Scorsese rodó en 1991. Él y los suyos serán recogidos por unos
italianos, no por el avión que llamó para tal misión. En un momento que nos
vuelve a mostrar su estado alterado de conciencia, no olvidemos que se coloca
poco antes en plena debacle de su yate, verá un rayo destrozando ese avión, lo
que interpretará como señal divina. Un sentimiento de culpa, leve, clásico en
los personajes de Scorsese, que parece hacer ver las cosas de otra forma a
Jordan, como si se hiciera consciente de que el castigo por los males que ha
estado haciendo está a punto de llegar. De hecho Donnie manifestará también su
sentimiento de culpa.
“¡No pienso morirme sobrio!”.
"No quiero morir. He hecho muchas cosas malas. Iré al infierno."
El uso de la canción “Gloria” cantada por Umberto Tozzi en
esa escena de la revelación es irónico, un contrapunto habitual en Scorsese,
que suele usar sus bandas sonoras de esta forma… o de otras muy diversas. Otro
de los puntos fuertes.
Scorsese hace primar su estilo más exuberante, excesivo,
exhibicionista… pero no sólo destacará en ese punto. El director neoyorkino nos
deleitará con momentos extraordinarios de sutileza que sobresalen especialmente
por el exceso del conjunto. Podemos destacar la relación de Saurel (Jean
Dujardin) con la mujer de Brad. La destaco porque Scorsese dejó un cebo en una
escena anterior, cuando la chica llevó el dinero de Jordan y compañia a Suiza, confirmándolo
posteriormente. El propio Saurel y su amigo Rugrat serán los causantes de la
caída final de Jordan. La mano de Dios parece que, efectivamente, lo castiga.
Curiosamente la revelación de Jordan no lo castiga
inmediatamente, pero lo incita a volverse sano, dedicarse a la televisión,
dejar las drogas, incluso el alcohol, sólo bebe cervezas sin alcohol, lo que
dará para otro divertido diálogo… durante dos años. Así que la detención llega
cuando menos se espera. Jordan acata el mensaje divino de forma íntima.
“Nunca volveré a comer en un Benihana”.
La detención de Jordan será encuadrada en picado. Todos
detenidos y delatados. 3 años en Nevada.
Los otros dos ejemplos de sutileza que quiero resaltar son
el plano que Scorsese dedica a los padres de Jordan cuando éste es condenado en
el juicio. La mirada de Jordan y el rostro triste de sus padres es un magnífico
momento donde Scorsese demuestra que no se olvida de nada en este aparente
caos.
El último ejemplo es para mí uno de los planos de la
película. El viaje solitario en metro del agente Denham. Denham es el
contrapunto íntegro, honesto, a todo lo que vemos. Su plano en soledad mirando
los rostros vacíos, tristes, casi zombificados de los que le acompañan en el
metro tras su éxito llevando a Jordan a la cárcel (lee la noticia en el
periódico), le hace consciente de esa realidad vital que el mismo Jordan le
comentó en su entrevista en su yate. Jordan vivió al límite aunque se saltara
la legalidad, mientras que él disfruta de la vida con sordina, vagando sin pasión
alguna de estación en estación. Como idea última es realmente sugerente y está
mostrada con una sencillez pasmosa. Un plano de maestro absoluto.
La escena final es la de la supuesta redención de Jordan,
reinsertado en la sociedad como maestro de vendedores. Es decir, ha cambiado,
pero no tanto, se gana la vida con la misma habilidad que le llevó a la
cárcel. Seguirá siendo un referente, alguien a quien admirar, idolatrar
incluso, una celebridad. El contraste es el solitario y honesto policía a quien
todos olvidan y nadie quiere imitar. Desolador planteamiento.
La grúa que se fija en los anónimos ansiosos de riqueza, de
descubrir el secreto del eterno éxito, mirando extasiados a Jordan, acaba
definiendo una sociedad que quizá está podrida y que pone sus admirados ojos en
quien no debería, o al menos cómo no debería… Es la ley de la oferta y la
demanda, que también acaba siendo la del progreso. Interesante planteamiento
final.
“Véndeme este boli”.
Leonardo DiCaprio está estratosférico, ha logrado una
merecida nominación al Oscar por su papel, nominación que se le viene
resistiendo de forma vergonzosa desde hace tiempo. Su trabajo es un
espectáculo, repleto de vitalidad, energía, fuerza y expresividad, parece capaz
de cualquier cosa este actor que está entre los mejores de su generación y al
que le ha costado conseguir el respeto crítico que merece por estúpidos
prejuicios. Él es la película, mantiene el ritmo frenético que impone Scorsese
y en este retrato de orgías, desfases drogadictos y sexuales y excesos de todo
tipo parece devolvernos al DiCaprio más descarado de “Diario de un rebelde” (Scott Kalvert, 1995),
en sus inicios, cuando ya demostraba un talento extraordinario, aunque ahora
con mayor madurez. Merece el Oscar, aunque Matthew McConaughey, que ha tenido
su año con “Mud”, “Dallas Buyer Club” y esta que nos ocupa será un duro rival
por la segunda. Ya se sabe como le van a la academia los papeles con
transformaciones físicas. También Bruce Dern, que está perfecto en “Nebraska” y
recibió los elogios del propio DiCaprio al recibir el Globo de Oro como mejor
actor de comedia o musical por esta cinta que nos ocupa.
Jonah Hill también está sublime, un papel interpretado de
forma magistral, un firme candidato al Oscar, aunque Michael Fassbender tiene
las de ganar.
Todos están muy ajustados en sus papeles, aunque los dos
mencionados sobrevuelan a otra altura, en especial DiCaprio. Una cinta para su
completo lucimiento.
De igual forma hay que destacar la banda sonora y el
portentoso montaje de la siempre hípervitaminada Thelma Schoonmaker.
No sólo vienen otras cintas de Scorsese o “Ciudadano Kane” a
la cabeza, vienen otras muchas cosas, desde la filosofía nietzscheana, pasando
por los éxtasis orgiásticos de “El perfume” o “los dos minutos de odio” de
“1984” con las arengas de DiCaprio y el grado de sobreexcitación de sus
pupilos… También viene a la cabeza “Magnolia” (1999) de Paul Thomas Anderson, director que tiene a Scorsese como uno de sus referentes, precisamente, como
casi todos, donde las peroratas de DiCaprio recuerdan a las de Tom Cruise.
“El lobo de Wall Street” es la película más obscena,
provocativa, descarada, atrevida, exhibicionista, la menos recatada del
habitualmente pudoroso Scorsese. Sin duda es inferior a sus obras cumbres, a
las que en cierta medida rinde tributo, aunque da una visión distinta de la que
acostumbra el director, poniendo su lupa en otros sitios. Estas similitudes van
en su contra a nivel comparativo, como es lógico. Con todo, y siendo inferior a
ellas, juega en primera división, con un resultado de sobresaliente. Un obra
que vuelve a retratar un universo deseable, atractivo, suntuoso, ganador, excesivo,
hortera, con acceso a todos los vicios imaginables, a todo lo que se desee, sin
valores ni guía moral alguna… Por eso resultan graciosas críticas acerca de la
moralidad de la cinta, inmoralidad en este caso, cuando Scorsese no juzga,
simplemente muestra un modo de vida tan esperpéntico como atractivo, tan
censurable como deseable. Resulta gracioso porque muchos de los que critican
esta cinta aplauden con las orejas a “Uno de los nuestros” como una de las mejores
cintas sobre la mafia o a “Casino”, cuando es exactamente, y sin matices, el
mismo planteamiento… Recuerden la última frase de la cinta protagonizada por Ray
Liotta, el alter ego mafioso de este DiCaprio.
Narrativamente podría contarse en media hora o tres cuartos
de hora, el resto es juego sensitivo, anecdótico, para definir una forma de
vida y unos personajes… algo arriesgado, pero se mantiene en pie porque todo
gira en torno a defender esa idea, esa propuesta. Lo importante son las
anécdotas, no la narración. La película es como su personaje, convincente,
carismática, desfasada, excesiva, contradictoria, atractiva, hedonista, lujosa,
lujuriosa, incluso esperpéntica en ocasiones, alocada, inconsciente, brillante…
“¡Nadie cuelga el teléfono hasta que el cliente compra o
muere!