Los biopics son como las biografías en literatura, tienen muchos adeptos, aunque en el cine a mucha gente les resultan
insatisfactorios, generalmente por el maniqueísmo, un exceso hagiográfico o una
condena sin matices. Estos extremos no tienen por qué se negativos si se centran
en los aspectos más diferenciadores y representativos de gente ilustre o
mediática, habida cuenta de que son esos aspectos los que los han distinguido y
hecho merecedores de un biopic, mucho más que miserias íntimas o humanas, que
son las que pretenden humanizar o matizar retratos, en otra opción válida y
lícita, más melodramática quizá, pero también más rica.
Ahora hablamos de un biopic de un boxeador, lo cual es
interesante, aunque ya ha habido varios, y del señor Martin Scorsese, el mismo
que recreó la vida de Jake La Motta en “Toro salvaje” (1980), una de las
mejores películas de su década.
La noticia es que Mike Tyson, que es el protagonista de este
biopic, ya tiene actor que lo interprete. Será Jamie Foxx. No parece una mala
elección.
La noticia, que lleva un par de años rulando, parece ha
tenido reciente confirmación de Foxx y Tyson, por lo que falta la de Scorsese.
La verdad es que la idea no puede ser más atractiva… No hay más que ver como
narraba hace tiempo la que podría ser escena inicial el bueno de Foxx.
Y es curioso que vuelva a saltar esta noticia ahora, cuando este
19 de septiembre el mítico “Toro Salvaje” falleció en un asilo de ancianos a
los 95 años al complicarse una neumonía… Descanse en paz.
CAMERON Y LOS
TERMINATOR
Por desgracia Cameron no estará en la dirección, aunque sí
tendrá un papel importante como productor en este reboot, con un control casi
absoluto, lo que dentro de lo malo no está mal. Una vez recuperados los
derechos para seguir con Terminator, el director no parece dudar, aunque sus
esfuerzos en la dirección están con Avatar.
Los nombres que van confirmándose o sonando con fuerza son
los de Tim Miller en la dirección y Linda Hamilton, que regresa y se suma a Cameron y Schwarzenegger,
algo que ha confirmado el propio Cameron. La trama iría sobre el origen de los
T-800 y por qué tienen el rostro de Schwarzenegger, ¿quién y por qué fue el
elegido por Skynet?
Habrá personajes del pasado y del futuro, siendo la
protagonista una chica joven, que rondaría los 18 años, aún sin rostro.
La idea es obviar todo el universo sin Cameron, por lo que
sería algo así como una secuela de "Terminator 2: El juicio final". Se pretende iniciar desde ahí una trilogía, pero esto ya dependerá de cómo vaya en taquilla
el primero de los films.
¿Qué os parece?
UN HOMBRE LLAMADO OVE
EN REMAKE
Tom Hanks quedó prendado con esta cinta sueca, nominada al
Oscar y que gustó mucho en Estados Unidos, por lo que ha decidido encabezar el
remake, que tendrá a su propia mujer, Rita Wilson, como productora.
“Un hombre llamado Ove” narra la historia de Ove, de 59
años, un hombre amargado, gruñón, taciturno y solitario que odia a todo y a
todos, tanteando la idea del suicidio, pero al que la llegada de una familia al
vecindario le cambiará radicalmente la manera de ver las cosas.
GLASS SIGUE AVANZANDO
Una de las trilogías o franquicias más inesperadas, ni el
mismo director tenía pensado esto, sigue avanzando e incorporando nombres. Ya
saben, Bruce Willis, Samuel L. Jackson, James McAvoy, Anya Taylor-Joy… nombres de las anteriores “El protegido” y “Múltiple”, a los que se ha sumado Sarah
Paulson.
Pues bien, dos nombres más y de los viejos conocidos: Spencer Treat Clark, que interpretó al hijo de Willis en “El protegido”, y
Charlayne Woodard, que encarnó a la madre de Samuel L. Jackson, vuelven a la
historia… No estaría mal que se incorporara también Robin Wright.
Ya hay nombre para la secuela de TOP GUN. Se llamará TOP
GUN: Maverick, y Tom Cruise ha explicado que tendrá muchos de los ingredientes
de la original, con velocidad y grandes aparatos (no lo entiendan por la
lectura gay, tan afamada desde hace años), donde Maverick evolucionará.
Cruise se mostró categórico acerca del título: no debía tener números, nada de Top Gun 2 o cosas así. Lo desveló en una entrevista
a Access Hollywood.
EL ASESINATO EN EL
ORIENT EXPRESS DE BRANAGH TIENE TRAILER
Tenemos el primer avance de “Asesinato en el Orient Express”
de Kenneth Branagh con un espectacular reparto, algo que Branagh retoma de sus
cintas más clásicas. Un avance que ya muestra algunas de las constantes del
estilo del director (travellings y majestuosos movimientos de cámara), y donde choca la música moderna utilizada al final del tráiler.
Tomen nota: Johnny Depp, Michelle Pfeiffer, Judi Dench, Derek Jacobi, Penélope Cruz, Michael Peña, Willem Dafoe, Josh Gad, Olivia Colman, Daisy Ridley, el propio Branagh... y muchos más.
Branagh ha citado “La edad de la inocencia" (1993) de su admirado
Scorsese como uno de los referentes de su film, por su detallismo y precisión en
la recreación de época, en los procederes, comportamientos y rituales. Además
han introducido elementos de terror en el guión. Estas intenciones avanzadas por
Branagh, insinúan una adaptación más visual que verbal, que quizá contraste con las anteriores, como la de Sidney Lumet del 74,
donde la investigación comparta protagonismo con el suspense y el terror, recogiendo
los ingredientes que permiten esto en la novela.
Su estreno será en noviembre de este año.
MÁS GODZILLA
Ya tenemos director para otro “atractivo proyecto” que sigue
la senda de un universo monstruoso. "Godzilla contra Kong". Será Adam Wingard,
que tiene lista una serie sobre el prestigioso manga “Death note”. Esta
película llegaría en 2020.
Antes de "Godzilla contra Kong" tendremos más Godzilla… Será en “Godzilla, rey de los
monstruos”, que está en fase de producción, secuela del Godzilla de 2014.
"Kong: Skull island" es otro título de esta franquicia.
Sí, amiguitos, a los que les gustara “Múltiple” y, en
especial, su escena final están de enhorabuena. Shyamalan confirma la secuela,
que se llamará “Glass”, de la que tiene casi finalizado el guión, que según nos ha
contado terminará en unas tres semanas. “Glass” continuaría lo visto en
“Múltiple”, así como lo que disfrutamos hace 17 años en la que posiblemente es
su mejor película, “El protegido”. Ambicioso proyecto de Shyamalan que parece
recobrar algo de la fuerza con la que se dio a conocer.
ADIÓS A ALIEN 5, HOLA
A NUEVO PROYECTO
En el nuevo proyecto de Neill Blomkamp, Oats Studios
“Volume 1”, podremos disfrutar de
Sigourney Weaver y Dakota Fanning. Así, tras no haber podido dirigir “Alien 5”, al menos se conforma con su mítica protagonista. El proyecto es misterioso,
pero tras dos traspiés sonados con las muy mediocres “Chappie” y “Elysium”,
Blomkamp tratará de resarcirse. No sabemos si este proyecto está compuesto por
cortos o será una serie de largometrajes, pero sí que se los define como
experimentales y que seguramente serán gratis y visibles por youtube.
NOLAN Y SUS INFLUENCIAS
En un detalle que le
honra, por lo que supone de ayuda a los críticos, Christopher Nolan ha
colaborado con el British Film Institute para un ciclo en el BFI
Southbank de Londres, que proyectará algunos de los films que han inspirado su
última película, Dunkerque.
El ciclo, que se
llamará "Christopher Nolan presents", tendrá un pequeño comentario sobre cada una
de las películas que él mismo seleccionó.
Avaricia: Aunque anterior a la 2ª Guerra Mundial, este clásico de Von Stroheim es para Nolan “una cinta épica muda que debería guiar a cualquier cineasta”.
Amanecer: Una de las grandes obras maestras de Murnau y el cine de todos los tiempos sirvió a Nolan para “explorar las posibilidades de la narración
puramente visual”.
Sin novedad en el
frente: Estamos en la 1ª Guerra Mundial. “La guerra deshumaniza y
esta fue la película que lo dijo primero y mejor. Al volver a ver esta
obra maestra es muy difícil no admitir que la intensidad y el horror de la
guerra nunca han estado mejor representados. Para mí, demuestra el poder de
resistencia ante la convención de encontrar significado y lógica a nuestro
destino individual”.
Enviado especial: “Ningún
repaso al suspense cinematográfico y la narración visual estaría completo sin
Hitchcock. Su virtuosismo técnico en "Enviado especial"al mostrar
el hundimiento de un avión en el mar ha inspirado mucho de lo que intentamos
en Dunkerque”.
El salario del miedo: Otra obra de arte, en este caso de H. G. Clouzot. "Un clásico en la creación de tensión", para Nolan.
La batalla de Argel: “Una historia atemporal y conmovedora que fuerza
la empatía hacia sus personajes de la manera menos teatral posible. Nos
preocupa la gente de esta película simplemente porque estamos integrados en su realidad”.
La hija de Ryan: “Playas barridas por el viento y olas que rompen en la orilla… La relación entre espectáculo geográfico, narración e impulso
temático en este romance de David Lean fue extraordinariamente inspiradora para
mí. Cine puro”.
Alien: "Un clásico absoluto a la hora de
crear tensión”.
Carros de fuego: “El esplendor visual, las historias entrelazadas y el
agresivo anacronismo de la música combinados para crear una obra maestra de
finura británica, cuya popularidad rápidamente hizo que se pasara por alto la
naturaleza radical que tenía”.
Speed: Puede extrañar ver esta película entre las seleccionadas, pero para Nolan es un ejemplo a seguir en cuento a ritmo y tensión que mantiene pegado al espectador a la pantalla.
Imparable: “Explora los mecanismos del suspense y los usa para modular
la respuesta del público a la historia”, es el comentario de Nolan a la que fue la última película de Tony Scott.
VARIOS
Habrá John Wick 3. Buena noticia, visto el éxito de esta saga de
acción que ya es de culto. El rodaje se iniciará con casi toda seguridad el año que
viene, ya que el guión se cerrará en breve.
Terry Gilliam ha anunciado que tras 17 años de lucha ha terminado “The
who killed Don Quixote”. Esto no ha sido un parto, ha sido una tortura donde la
tenacidad del cineasta se ha impuesto, en contra de lo que suele suceder con la
mayoría de proyectos cancelados o que quedan en el aire. Nos lo ha contado el
propio Gilliam en las redes sociales.
El proyecto se canceló en 2000, cuando una tormenta destrozó los
decorados. Una odisea de rodaje que quedó plasmada en el documental “Perdidos La
Mancha” (Keith Fulton, Louis Pepe, 2002). Jonathan Pryce, Adam Driver, Olga Kurylenko, Stellan
Skarsgård, Rossy de Palma, Paloma Bloyd o Bruno Sevilla en el reparto.
La muerte siempre está ligada al cine de Shyamalan,
vinculando e influyendo en los personajes, cuando no íntimamente relacionados
con ellos. “El sexto sentido” (1999), no hace falta explicar por qué; “Señales” (2002) y la
muerte de la esposa de Mel Gibson; la amenaza y la necesidad de salvar una vida
agonizante en “El bosque” (2004) y esta “After earth”; los suicidios en masa en ”El
incidente” (2008)… Una muerte sobre la que los personajes deberán aprender y
madurar, asumir siempre, logrando la paz cuando lo consiguen (“El sexto
sentido”, “Señales”…).
Shyamalan además plantea y estructura sus historia
generalmente con dos mundos paralelos que coexisten, a veces se interrelacionan,
en otras entran en conflictos que unas veces son irresolubles (“Señales”) y otras
se acaban solucionando (“El sexto sentido”). Así, muertos y vivos convivirán en
“El sexto sentido”; los extraterrestres pretenden invadirnos en “Señales”; en
“La joven del agua” (2006) un personaje de cuento, una ninfa, llega a nuestro mundo;
en “El protegido” (2000) Bruce Willis descubre que es especial; en “El bosque” la
comunidad protagonista vive ajena al resto del mundo y en esta “After Earth”
volvemos a una Tierra distinta tras luchar contra alienígenas en otro planeta…
El agua es un elemento casi imprescindible en el cine de
Shyamalan, como la columna vertebral de esa pasión por la naturaleza del
director. El agua será la kryptonita del protagonista de “El protegido”; a su
vez será la salvación para los protagonistas de “Señales”, ya que los aliens no
la aguantan; en “La joven del agua” no hace falta ni explicarlo, incluso está
en el título; en “Airbender, el último guerrero” (2010), será una de las “naciones”;
aquí en “After Earth” aparecerá en varias ocasiones, en una salvará de la
persecución de los monos a Kitai, posteriormente será clave en la maduración final de
los dos protagonistas. Cyphercontará su
experiencia cuando logró la fantasmación por primera vez, fue en el líquido
elemento. Katai también tendrá su baño poco antes de lograr la suya. El agua en
la película que nos ocupa está tremendamente presente, relatos, ríos, cascadas,
lluvia… En un viaje por el río Kitai hablará con su hermana (o sea consigo
mismo, pero personificado en su hermana), negándose a seguir, evadiéndose de su
responsabilidad, pero finalmente respondiendo a su deber.
Todo ha evolucionado en la Tierra para matar a los humanos,
Kitai tendrá el sable de su padre como arma. Puede haber algo metalingüístico
en ese hecho de que Will Smith ceda el peso de la función a su hijo, sumado al
comentario de su futura jubilación en la película, dándole el testigo, aunque
el chaval está a años luz del carisma y saber hacer del padre. Con todo el
chico está correcto. También hay una lectura vital, el padre que guía a su hijo, pero es éste el que debe volar solo para madurar.
Es muy interesante la idea y la forma en que Cypher guía a
su hijo, hay cierta insinuación religiosa. Cypher tendrá cámaras que le
permitirán ver cada paso de su hijo, para advertirle, incluso antes de que él se
dé cuenta, de cualquier peligro o circunstancia importante. Así, como
si de un Dios se tratara, Chyper controlará cada paso de su hijo y discípulo.
El hijo le pedirá y necesitará de su guía y ayuda, pero en un momento dado la
comunicación se interrumpirá por problemas técnicos. Aquí asistimos al silencio
de Dios, un hijo suplicando a su padre que no puede comunicarse con él.
Finalmente, en el último tercio, padre e hijo se comunicarán instintivamente,
convirtiéndose en uno solo, cuando el hijo siga las órdenes de su padre sin
poder oírlas, previo paso a su madurez y conclusión de su misión… con éxito. En
la secuencia final será Kitai el que logre comunicarse con su padre, pero él no
sabe si lo logra ya que no le llega respuesta, nuevamente el silencio de dios,
oyendo las súplicas, pero sin dar una contestación explícita, quizá la dé de
otra forma, ya que en ese momento padre e hijo se fundirán en uno y por
intuición el chico irá siguiendo las instrucciones de su padre sin que pueda
oírlas en realidad. Una bella idea.
Habrá una broma en este sentido cuando el hijo vea una
tarántula en su mano y tenga que espantarla, sin que su padre se dé cuenta…
Creando desconfianza nada más empezar. El cuerpo en la Tierra se siente más
pesado. Las rutinas y costumbres, como poner la rodilla en suelo para centrarse
y demás, resultan a veces algo pedantes.
Los animales se han hecho con el control absoluto del
planeta, lógico, una abundancia exuberante. Disfrutando de nuestra ausencia. El
relato se dirige, como es normal, hacia la aventura, con el viaje que Kitai debe
emprender, lo que nos dará algunas escenas de acción dentro de ese tono místico
que subyace en la obra. La escena con los monos es forzada y rodada de forma algo floja, usando el montaje para evitarse problemas, siempre hay un corte en el
momento oportuno, justo cuando parece que los simios van a coger a nuestro
protagonista. Resulta incoherente que los monos, siendo más rápidos y más
numerosos, no lo alcancen, sobre todo porque poco antes oímos que Kitai sentía
su cuerpo más pesado para más inri.
El agua salvadora dejará un regalito, una sanguijuela que
provoca una reacción alérgica mortal en el joven. Kitai seguirá a duras penas
las instrucciones de su padre para inocularse un antídoto, será en este momento
cuando nos situemos en el inicio de la película, cuando vimos a Kitai casi
inconsciente llevándonos al flashback, algo que se antoja bastante gratuito.
Finalmente Kitai renacerá y se recuperará.
Hay detalles visuales interesantes y curiosos que no están
mal, como ese traje que detecta el peligro, pasando del blanco al negro.
Para aumentar la tensión Shyamalan recurrirá a típicos recursos
de guión, la herida del padre empeorando, los viales de oxígeno rotos y por
tanto más limitados, Kitai mermado y apremiado por la helada nocturna… El hijo
mentirá acerca de los viales que le quedan.
La historia de la primera fantasmación de Cypher (Will
Smith), con el agua como protagonista, como comenté, será en un plano muy
sostenido, aunque se intercale algún plano de Kitai (Jaden Smith).
“El miedo no es real. El único lugar donde puede existir el
miedo es en nuestros pensamientos sobre el futuro. Es producto de nuestra
imaginación”.
“El peligro es muy real, pero el miedo es una opción”.
Se ha comentado y hablado sobre que la película podría tener
un mensaje subyacente a favor de la cienciología, especialmente por el hecho de
estar Will Smith implicado, la verdad es que lo desconozco, pero lo que sí se
aprecia son ciertos toques místicos. En este sentido Kitai dará un salto de fe,
literalmente, para reducir el tiempo que le permita llegar a la nave, ya que al
haber roto los viales no sería factible. Todo esto contradiciendo a su padre.
Será a partir de aquí cuando pierda, precisamente, contacto con él, algo
que relaciona, defiende y subraya la concepción religiosa, antes
mencionada, con el padre como dios. Este acto de fe y rebeldía será un desahogo
para el hijo, que verbalizará, por fin, lo que lleva dentro, las recriminaciones
contra su padre, su ausencia soportada todos esos años.
La pequeña trama con la gigantesca ave, ya que Shyamalan
sustituye naves por pájaros gigantes en esa pasión suya por la naturaleza,
tiene algunos elementos simpáticos. Todo comenzará con una espectacular
persecución aérea, la incomunicación, el hijo manejándose y orientándose bien
en soledad, noches frías y pinturas rupestres… un batiburrillo algo
estrafalario. Una vez cazado, nuestro protagonista se despertará en un nido,
como un polluelo más, y los protegerá del ataque de unos potentes tigres, o al
menos lo intentará, gesto que será recompensado por la gigantesca ave, que
parece un buitre. La enorme ave protegerá a Kitai cuando éste desfallezca y
caiga rendido, a merced de una nueva helada. Un enorme pájaro que hará un
enorme sacrifico para evitar que el chico muera congelado. Un humano adoptado
por un ave. Bonita escena y afortunado chaval. El plano subjetivo donde vemos a
Kitai siendo arrastrado es brillante.
Cypher (Will Smith) seguirá con su tono frío, el mensaje que
le manda a su mujer no puede ser más escueto y gélido. Will Smith está
antipático, como si no quisiera hacer nada que quitara protagonismo a su hijo,
se pasa la película con rostro enfadado y poniendo boca de piñón con gesto
trascendente. No es precisamente su mejor papel, pero su carisma solventa la
papeleta con solvencia.
A pesar de sus apuros, Kitai hará un último esfuerzo al
encontrar por fin la cola del avión. Todo esto nos puede recordar a la serie
“Perdidos”, donde también el avión de los accidentados se dividió en dos y la
cola quedó a gran distancia de la parte delantera, hay ciertos paralelismos de
planteamiento. Por supuesto Kitaitendrá su enfrentamiento con el Ursa
desaparecido, el clímax a su viaje de madurez, su Moby Dick, que tendrá lugar en la cima de
una montaña, el lugar adecuado para lanzar la baliza. Las estalactitas y
estalagmitas del interior de la cueva casi nos llevan al mundo de “Superman”
(Richard Donner, 1978). En la cima nuestro protagonista alcanzará el nirvana,
perderá el miedo y ajusticiará, logrando la fantasmación, al Ursa… todo esto
con unos efectos especiales mejorables, por ejemplo en el salto final del
chico. Así Kitai lanzará la baliza y salvará a su protector, y a sí mismo, como
ocurría en “El bosque”. De esta forma nuestros amigos dejarán la Tierra atestada de
ballenas, para regresar sanos y salvos.
El final nos deja una simpática broma, para distender,
cuando el obseso Kitai decida que quiere trabajar mejor con su madre antes que
seguir con su carrera de ranger, lo que satisfará a su padre, que seguirá su
mismo camino e incluso le despertará una sonrisa, algo que el personaje de Will
Smith no regala con asiduidad. El padre lo recibirá con un bello gesto,
levantándose, a pesar de sus heridas, para realizar un saludo militar. En contraste
su hijo le dará un abrazo. El círculo cerrado, Cypher pasa, por fin, de superior
a padre.
Kitai: Papá, quiero trabajar con mamá.
Cypher: Yo también.
Innegablemente la película sirve para pasar un buen rato,
pero queda perjudicada porque del director se espera mucho más y porque tampoco
parece decidirse al puro entretenimiento, metiendo de forma soterrada elementos
trascendentes, cuando no místicos o pretendidamente profundos, lo que acaba
resultado algo ridículo y lastrando el resultado final. Muy discreta, anodina.