domingo, 14 de febrero de 2016

Crítica DEL REVÉS (2015) -Última Parte-

PETE DOCTER, RONNIE DEL CARMEN











Una vez “Alegría” y “Tristeza” salen de “La Central” (aunque ya se habían mencionado algunas cosas) se desarrollarán y expondrán todos los aspectos de ese micromundo y su mitología, el funcionamiento de nuestro interior al completo. Los pensamientos serán representados por un tren que recorre todo ese mundo, en una perfecta imagen, “El tren de los pensamientos”. Se mencionan los “Sueños de día”, que son las ensoñaciones que nos vienen a la cabeza para distraernos cuando estamos despiertos y aburridos, por ejemplo en clase…





Son muy divertidos los momentos donde nos introducimos en el interior de las cabezas de otras personas, especialmente del padre y la madre. Al final de la película pasaremos por varias, incluidas las de un perro y un gato, así como la de un púber asustado por las chicas. En la madre parece llevar los mandos “Tristeza”, pero en su madurez ya controla sus impulsos. En el padre “Ira”. Eso sí, desarrollando simpáticos clichés femeninos y masculinos. Lo del piloto brasileño es hilarante. Ninguno de estos personajes tendrá el resplandor de la “Alegría” de Riley.




¿Por este pasamos de aquel piloto brasileño?” “Ven, vuela conmigo, gatinha”.

¡Dedo levantado, dedo levan…tado!


Gestionar sentimientos. Gestionar la vida.


Del revés” se centra en una niña de 11 años y lo que sucede en su interior, y lo expone haciendo una reflexión similar a la de “El viaje de Chihiro” (Hayao Miyazaki, 2001), de hecho, el momento que provoca la aventura interior de las dos protagonistas será una mudanza, abandonar la vida placentera y feliz que conocieron para coger rumbo a lo desconocido, al cambio, a la necesaria adaptación… Una etapa de madurez a la que asistiremos tras la brillantísima introducción que sienta las bases de la propuesta y su mitología.




Todo saldrá mal en un principio en ese nuevo lugar, en San Francisco, aspecto que puede parecer algo forzado desde el guión. Casa fea y pequeña, el padre estresado, la pizza con brócoli, el ingrediente odiado por Riley, no tiene amigas…



Una de las tesis de “Del revés” se destila a través del conflicto de las distintas emociones y sus discusiones, esos distintos puntos de vista a los que según se dé preeminencia irán definiendo nuestra personalidad. Es por ello que cuando “Alegría” falta en “La Central” el carácter de Riley cambia, de igual forma que cuando “Alegría” asuma la colaboración de todos para gestionar problemas más complejos que van surgiendo en la vida de la cría, ella madurará. Se tornará fría cuando sufra la desconexión de las emociones, al no saber gestionar ese cambio, visualizado en la desconexión de sus “Islas de la personalidad”. Sin alegría, islas ni recuerdos esenciales en los que cobijarse.



Así se irán perdiendo las “Islas” que forman su personalidad paulatinamente, según sus pequeños refugios la van decepcionando. Caerá “Isla Payasada” primero, “Isla de la amistad” después. Tras la prueba de hockey fallida caerá la “Isla del Hockey”. Cuando robe dinero se irá a pique la “Isla de la sinceridad”.

Adiós amistad, bienvenida soledad”. “Las emociones no pueden dimitir”.



Los insertos de la vida de Riley según vemos la gestión que se hace en su interior son certeros y divertidos, irónicos muchas veces, emotivos otras. Del mismo modo, habrá insertos en sentido contrario: vemos algo que afecta a la chica en su vida cotidiana y se insertan reacciones de las distintas emociones de su interior. Las emociones también recordarán cosas a través de Riley que les motivarán a actuar.




Las vivencias en un cambio de entorno, una mudanza, con una casa nueva, un colegio nuevo, nueva gente, son un impacto para Riley, para cualquier chico. Se exponen con brillantez, como siempre que Pixar toca los temas más profundos de la infancia. Desde las vergüenzas porque los padres la acompañen al colegio a la necesaria aceptación con sus compañeros… El momento del llanto en público será un punto de inflexión.

¡Oh no! ¡Estamos llorando… en público!

La misión se convierte en una épica aventura por lograr que Riley recuerde, y por tanto sienta, sea ella misma. Para ello hay que reactivar las “Islas” y hacer funcionar los “recuerdos esenciales”.




La película juega brillantemente con los cebos y los ecos. Ya vimos a Bing Bong pintado y luego le conoceremos en persona en el interior de Riley; también veremos el cohete con el que jugaba Riley de pequeña y que iba siempre con Bing Bong, que será esencial en la trama, en la escena más conmovedora; incluso se usan cebos y ecos de forma minimalista y puramente narrativa, como esa cama elástica que vemos fugazmente en la “Isla de la Familia”, que será usada poco después en el clímax final junto a esos clones de novio imaginario… La bolsa de Bing Bong, donde cabe todo porque es imaginaria (debo reconocer que me agobiaba ver a “Alegría” con los 5 recuerdos esenciales a cuestas)...



Lloro chuches… las de caramelo son deliciosas”.




La situación llega a un límite quizá algo forzado, con la fuga de Riley de su casa por una brumosa calle que escenifica ese vago futuro. Al mismo tiempo asistimos a la caída de “Alegría” y "Bing Bong” al vertedero de recuerdos (que se alarga en demasía, ya que podían haber caído con el tren), hacia el olvido, lo que lleva a la escena con la que comencé el análisis.




Esta parte final se va un poco de madre en esa aspiración por ofrecer acción y dinamismo, dosis de aventura, con escenas muy exageradas en esa persecución a "Tristeza", el uso de novios imaginarios clonados y el plano volador con cama elástica para llegar hasta “La Central”.








La conclusión deja divertidos detalles y nuevas islas como la de la “Discusión amistosa”, el “Amor trágico de vampiros”, la “Isla de la Moda”, la “Isla de las Boy-Bands”…

-Asco: ¿Qué es pubertad?

-Alegría: No lo sé… No será importante.

¡Tengo acceso a toda una gran biblioteca de palabrotas!”.

Por si acaso”.

Al fin y al cabo Riley tiene 12 años, ¿qué podría pasar?

¡Ser guay es tan agotador!





A pesar de ciertos defectos, “Del revés” es una joya de deslumbrante inteligencia e ingenio. Otra joya facturada por Pixar que merece estar entre sus títulos más destacados, sin ser de los más perfectos. Además, y siguiendo esa nueva filosofía que se ha impuesto en la productora de sacar secuelas de sus mejores obras, se aprecian muchísimos indicios y aristas a explotar en un futuro. Una propuesta que da para muchísimo y de la que se pueden sacar brillantes secuelas o bifurcaciones.