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domingo, 31 de agosto de 2014

TIEMPO DE HÉROES: La Venganza De PekinP

LITERATURA. Novela Ilustrada.











Se critica muchas veces que no haya proyectos o propuestas verdaderamente interesantes en nuestras fronteras, que en España el mercado del entretenimiento en cine, series, cómics o lo que sea, no  esté a la altura de otros lugares, siempre sometido y casi obligado a la mediocridad salvo excepciones. El espectáculo grandilocuente y decidido, profundo, nos parece vedado, pero lo cierto es que el talento existe, está presente, y los proyectos y propuestas también, sólo hay que apostar por ellos con decisión y, por supuesto, intentar no rebajar sus ambiciones… Si para ello se necesita una coproducción, pues bienvenida sea, hay ejemplos…

Aquí os presento uno de esos proyectos que rezuma talento por los cuatro costados y que si alguien se decidiera a apostar con fuerza por él podría dar muchísimas alegrías… y en muchos formatos. Presentada como novela ilustrada, “Tiempo de héroes” es una historia que casi pide a gritos una buena serie o una saga de películas, pero bien hechas y realizadas, sin “cutradas”.

Uno de los principales motivos por los que este proyecto podría tener éxito, y no sólo aquí, ser exportable a cualquier otro lado, es por la universalidad del mismo, de su estilo, ambición y propuesta. Una universalidad, que como ocurre con el cine americano, no impide que además el proyecto sea muy nuestro, castizo, autóctono... Podemos discernir montones de personalidades y referencias de todo tipo, ecos a personajes eternos e historias y situaciones con las que se puede reconocer e identificar la gente de cualquier lugar.

Renuncia a esa tosquedad tan acostumbrada en nuestro cine, incluso en las cintas más comerciales, como si hubiera que reivindicar lo kitsch, lo desagradable u hortera como si eso fuera la pura esencia de lo español, en una visión completamente equivocada. “Tiempo de Héroes” apuesta por la depuración de todo esto, universalizando pero siendo auténtico y reconocible por cualquier espectador de aquí, o sea, cogiendo los elementos e instrumentos americanos, por ejemplo, para su concepción en tono y narrativa sin perder de vista nuestra realidad.

Tiempo de héroes” integra lo cotidiano con lo extraño, uno de sus grandes elementos de interés, lo realista y social con lo fantástico, retratando el lado más oscuro del mundo en el que vivimos. Esto se logra equilibrando todos los componentes y elementos con naturalidad y apostando por una realidad que nos rodea, la española, con terrorismo, lugares reconocibles, personajes cercanos… que es perfectamente extrapolable a otras latitudes y a cualquier sociedad.

Esta novela ilustrada es una amalgama de géneros, influencias y referencias, por lo que satisfará a todo el mundo que disfrute con el serial, el cine y las novelas negras, los superhéroes, la intriga, las asociaciones secretas, el género fantástico, el terror, el cómic, los videojuegos…

INFLUENCIAS.

Tiempo de héroes” no sólo es una gozada para todo amante de los cómics o incluso el cine, sino para todo amante de la cultura en general porque tiene en su vientre multitud de influencias y referencias que se sugieren o muestran, unas explícitas otras más implícitas. Muchas se escaparán, pero resulta francamente apasionante ir recorriéndolas y descubriéndolas, o al menos detectando muchas aunque no fueran voluntarias.

Es evidente que los cómics y muchos de sus héroes aparecen sugeridos de alguna forma, desde el toque Fran Miller y su “Sin City”, por ejemplo, a clásicos como Spiderman en ese magnífico personaje llamado Aire.

Hay muchos homenajes a novelas y cómics, menciones a Arthur Dayne de Juego de Tronos, Rorschach de Watchmen, Don Cristal, El Cuervo… Del mismo modo hay mucho del mundo del videojuego, algo con la que la propia novela bromea, autoconsciente de sus influencias, que como he dicho en muchas ocasiones, en la actualidad lejos de ser un defecto es una gran virtud.

Me fascina el poderío visual que transmiten las páginas de la novela, sin contar, por supuesto, con las magníficas ilustraciones que la adornan, porque son tremendamente cinematográficas. De hecho hay mucha influencia cinematográfica en esta obra, grandes nombres vienen a la cabeza mientras recorremos sus líneas. Uno de los que me parece más llamativo es Brian De Palma, no ya en el toque “Carrie” que tiene la historia de Silvia, sino en el juego de puntos de vista distintos para el mismo hecho. Aparte del toque sangriento que tanto gusta al cineasta. Ese toque sangriento también relaciona “Tiempo de Héroes” con Tarantino, quizá el cineasta más influyente de las últimas décadas, entre otras cosas por cómo están cuidados los tempos antes de las explosiones violentas, el gusto por la violencia y la aventura, la idea de venganza que vertebra a buena parte de los personajes y sus historias, y esa amalgama de influencias que estoy desentrañando en este apartado y de la que podemos disfrutar en toda la filmografía del director americano, donde es capaz de mezclar con naturalidad todo tipo de géneros, estilos y texturas. “Kill Bill” sería la película que más cerca estaría de “Tiempo de héroes”, sobre todo su primera parte, ya que tiene su misma energía y filosofía.

Esa mezcla de lo cotidiano y lo extraño, de hacer de una historia con superhéroes algo realista, nos lleva a propuestas tan interesantes como “El protegido” (2000) de M. Night Shyamalan o “Chronicle” (Josh Trank, 2012), pero explorando más facetas de la sociedad y la realidad que rodea a los personajes.

No sólo tenemos influencias modernas o cinematográficas, la literatura y el fantaterror y terror clásicos están muy presentes y sugeridos en muchos momentos de la historia, es fácil intuir a Drácula y los vampiros (Lilith), a Frankenstein (Sebastian Alenda), a Jeckyll y Hyde (PekinP) a los zombies (el ejército de Silvia)… en muchos momentos durante la lectura…. Por supuesto hay que nombrar a Stephen King, del que ya mencioné su “Carrie”, y del que se ve su toque durante la historia.

UNIVERSO DE HÉROES.

No sólo son referencias e influencias lo que forma “Tiempo de héroes”, como ha quedado claro a lo largo de este análisis y con todas las claves desarrolladas al inicio. Estamos ante un universo de personajes y conceptos muy bien desarrollados, inteligentes y de enjundia.

En “Tiempo de héroes” sus responsables cogen el lado oscuro, terrorífico, de la sociedad supuestamente civilizada y hacen un ejercicio de “realismo escabroso” o “naturalismo truculento”, donde la excepcionalidad de algunos de los personajes casi resulta menos llamativa que el espeluznante y realista entorno en el que se mueven.

-La sed de venganza, enraizada en la idea de justicia, va uniendo a los personajes más positivos de la historia, pero también influirá en algunos de los villanos. Este aspecto también es muy tarantiniano, como he comentado. Las ansias y búsqueda de libertad, el desarraigo, el abuso… son temas recurrentes durante toda la novela y que vemos en muchos personajes, sobre todo protagonistas. Los look muy definidos y carismáticos, llamativos, son un elemento obligado en las historias de superhéroes y usado muy a menudo por cineastas como el propio Tarantino, para seguir con el vínculo.

-Hay muchos recursos narrativos y medios diversos para contar la historia, el uso de noticias, diarios o relatos que se encuentran o cuentan los personajes aparecen en abundancia durante la narración de manera recurrente. En relación a esto es muy interesante como se va gestando el personaje de Iván Sicilia a través de relatos ajenos, sobre todo de su hermano.

-Los desdoblamientos de personalidad son comunes en la obra, son muchos los personajes con dualidad en una aguda reflexión sobre una sociedad que no permite mostrar el verdadero yo o a la que hay que ocultárselo para resultar aceptado o poder enfrentarse a ella. Gato, Lilith, Silvia, Andrés Sicilia y su hermano Iván

-Las familias y las relaciones paterno-filiales de todo tipo, a menudo problemáticas, son uno de los motores principales que mueven a los personajes. Unas veces por el trauma que les hicieron sufrir, otras por su ausencia, otras por el amor sincero que se profesan… Andrés e Iván Sicilia, Lilith, Gato o Silvia, son algunos de los personajes que nos sirven de ejemplo sobre esta idea. Multitud de familias rotas, desestructuradas, disfuncionales, falsas... Pasados perturbadores y vinculadores, donde la muerte de los padres suele resultar un momento definitorio.

-De hecho el pasado es otro elemento importante en la novela, perturbador, vinculador o por descubrir (ahí tenemos a la madre de Silvia, el diario del caníbal Alenda, el de los Sicilia…). El reencuentro con el pasado, de hecho, será una clave básica dentro de la obra.

-Es interesante, algo que personalmente me encanta siempre que se hace bien, como es el caso, observar la gestación de héroes o de villanos, como se va formando ese carácter, la conversión paulatina. Un elemento que marca la excepcionalidad de los personajes y que entendamos el interés que se les presta y despiertan.

Alguien tiene que hacerlo”.

-Los encierros, los retiros, el aislamiento y la lejanía de la sociedad como impulso de los personajes e incluso definición de sus motivaciones, aparecen de forma constante en las diversas historias que se van cruzando en esta estupenda novela ilustrada (Andrés, PekinP, Silvia, Alenda…)

-Se juega mucho con los paralelismos, situaciones parecidas o coincidencias en las historias de los personajes, por ejemplo el vínculo entre Andrés Sicilia y Sebastián Alenda o, a nivel narrativo, las incursiones en casas ajenas, que vemos con Gato (Raúl Fuentes) y Silvia o los abusos sexuales que sufren algunos personajes…

- Nuestros protagonistas y buena parte de la nutrida gama de personajes son seres rotos, con complejos, problemas y vicios (adicciones, deformaciones, enfermedades...). Seres luchadores que buscan redención, además de venganza o reafirmación. Luchadores que buscan superar sus traumas, arreglar sus desperfectos, olvidar… Un fascinante universo de seres grises, héroes nada puros ni ejemplares y villanos con rasgos y motivaciones comprensibles y bondadosas…

Por supuesto tendremos suspense, acción, apasionantes escenas repletas de tensión, mucha violencia, tanto física como psicológica… Escenas vibrantes, emotivas, escalofriantes…

Hay ciertos tópicos, como esos villanos ricos que además son poderosos y no tiene ningún escrúpulo, ISLA. Las asociaciones secretas son otro elemento con el que se juega hábilmente y se es fiel a las convenciones de uno de los múltiples géneros que amalgama “Tiempo de héroes”. También se aprecia que a la historia de Silvia le cuesta avanzar, en ocasiones parece algo estancada y reiterativa. Nada problemático, es de las más sugerentes. Habrá otra asociación, NIDO, y según avancemos veremos en la villana asociación, ISLA, el objetivo de nuestros desperdigados protagonistas, algo que ocurre de forma fascinante y que es uno de los grandes atractivos de la novela, cómo confluye todo.

La venganza de PekinP” es la primera novela ilustrada de la trilogía “Tiempo de héroes”, que podéis seguir leyendo en su página web, a la que podéis acceder pinchando AQUÍ o en los títulos entrecomillados. La publica Norma Editorial y que está basada en la ambientación de la novela 'Hoy me ha pasado algo muy bestia', de Daniel Estorach.


Si te gusta este género o alguno de ellos ¿a qué esperas para hacerte con ella?

Productores, ¿a qué esperan para dar impulso a un proyecto como este, que lo está pidiendo a gritos, de todas las formas posibles, televisión, cine…?

No pierdas la oportunidad de disfrutar de un trabajo bien elaborado y de calidad.


Si pincháis aquí podréis ver la presentación de la novela con ALEX DE LA IGLESIA.




ILUSTRACIONES.

Julián López
CalaveraDiablo
Santiago Ramos
Jordi Armengol
Estela Gaona
Fany Carmona
Daniel Eduardo Mendoza
Mamen Iglesias
Jose Barrero
Olga Masià
Miren Leyzaola



ESCRITORES.

J. G. Mesa
Díaz de Tuesta
Jordi Armengol
Rosa G. Panera
Jordi Armengol
Rafael Nebrera Ruiz
Daniel Estorach
Antonio G. Mesa


martes, 19 de febrero de 2013

JUAN GONZÁLEZ MESA: Gente Muerta

LITERATURA










Por la sangre que me toca quizá no debería manifestar en público mi consideración sobre ‘Gente muerta’, novela escrita por Juan González Mesa, y menos en un sitio tan frecuentado como el que nos acoge. Sin embargo, parapetado tras las primeras y generosas opiniones de quienes también la han leído, me atrevo a compartir la mía. Disculpen que sea tan osado: tómenlo como una recomendación entre amigos. En cualquier caso, si lo hago es sobre todo porque se lo debo a él, así que agradezco a nuestro anfitrión la oportunidad que me ofrece.

Comenzaré diciendo que ‘Gente muerta’ no es solo una historia de fantasmas al uso. Ni siquiera ofrece esa premisa o promesa de sorpresa que dos de los títulos cinematográficos más aplaudidos, como son ‘Los otros’ y ‘El sexto sentido’. Es otra cosa, es otra vuelta de tuerca al género. Abrimos sus páginas sabiendo que el personaje principal está muerto, y que es ella, Andrea Landa, en primera persona, quien relata su experiencia. Todo lo que sigue es un descubrimiento fascinante. Se narra un universo propio pleno de talento e imaginación como no había leído desde que Ann Rice refundara el mito vampírico o Neil Gaiman diera vida a sus Eternos. Como alguna de esas historias que a su estela generan copias y versiones, y que son el hecho original y permanente que fundamenta una moda.

El lector encontrará novedosas referencias a los planos de existencia que nos rodean, explicaciones singulares de la realidad que le confieren a la narración unas profundas raíces desde las que se despliega. Se catalogan fantasmas, demonios, territorios y poderes a medida que la protagonista, Andrea Landa, va observando, comprendiendo y describiendo para el lector el mundo en el que existe tras su asesinato, y cuáles son las nuevas leyes físicas, o no, que lo rigen. Y Andrea escribe muy, muy bien. Destacaría su capacidad para conmover y para crear rotundas imágenes y descripciones (afortunadamente breves), utilizando para ello unas formas sencillas, sin abalorios innecesarios.

Respecto a la ambientación, tengo el privilegio de poder explicar que términos como el Sueño o el Caldero ya eran manejados por Juan, según recuerdo, en un juego de rol o de cartas que inventó hace unos cuantos lustros y en el que, supongo, está la base de la cosmogonía que se plantea en ‘Gente muerta’. Por algún sitio deben aguardar los naipes de cartulina. (¿Ven que por detalles como este también merecía la pena que el hermano mayor hablara sobre el pequeño?). Aprovecho este inciso para indicar que ‘Gente muerta’ fue escrita entre 1999 y 2000, cuando el autor tenía 25 años. Y no lo comento como excusa.

 


El punto de vista de la novela no es una cuestión meramente formal. El hecho de que Andrea Landa escriba sus vivencias como muerta es también un recurso metaliterario en virtud del cual se habla, en un plano más soterrado, de la necesidad de dejar constancia escrita de nuestro paso por la vida. Andrea debe recordar para seguir existiendo y no ser atrapada por la Niebla (ese ente que teme y del que consigue alejarse a medida que rememora una y otra vez). Necesita combatir el olvido, contando su historia, para hacerse fuerte y no desaparecer.

Al fin y al cabo, ‘Gente muerta’ contiene los grandes temas de la literatura: el amor, el odio (el odio que es el combustible que mueve a Andrea, y no el amor como decía Dante), las relaciones familiares, la amistad, la fe; los celos, el honor y la esperanza. Hay venganza,  perdón, arrepentimiento. Hay terror, ternura y violencia, suceden acontecimientos históricos, hechos increíbles… No encuentro nada en falta.

He dado en dividir la novela en cinco partes. La primera, de presentación y aprendizaje de Andrea como fantasma, antecede a otras tres que se corresponden cada una a un viaje, pero con destinos no solo terrenales. Por no adelantar más, diré que uno de estos viajes transcurre por la Europa Central de la segunda década del siglo XX, durante la Gran Guerra. Los otros dos destinos no aparecen en ningún atlas. No obstante, buena parte de la trama se desarrolla en Madrid y otras localidades españolas, en escenarios y épocas reconocibles.

De manera transversal va aconteciendo la última parte, que también cierra el libro: se trata de la persecución de un asesino en serie, un mata niños al que Andrea decide enfrentarse y cuya eliminación convierte en su meta. Es el hilo que cose el relato, a lo que tiende, que se intercala, mezcla y funde entre los restantes sucesos. Además, salpimentan la obra relatillos, anécdotas que, principalmente, ejemplifican la ocupación de la protagonista como vengadora, a modo de fantasmagórico y precursor héroe que limpia las calles de villanía gracias a sus habilidades.

Es extensa, pero no inabarcable como en éxitos contemporáneos, la galería de personajes (vivos, muertos, demonios, gatos, edificios y otros seres) que aparece en ‘Gente muerta’. De algunos se espera conocer más, quizá en títulos posteriores: quieres saber más de ellos. Todos están dibujados y definidos de manera espléndida; sus motivaciones, las decisiones que toman son coherentes, acertadas o erróneas, y ocupan todo el espectro posible entre la nobleza y la maldad. Uno de los aspectos fuertes del autor es su manejo de la psicología de los personajes.

Hay altibajos climáticos en la narración, si bien se producen debido a una natural regulación de la tensión y el suspense en un texto de setecientas páginas, no a fallos de estructura. Incluso permiten que el lector descanse de su desasosiego o de su euforia. A lo largo de los años una cosa acaba y comienza otra y, en medio, hay paréntesis y temporadas de calma que las engarzan entre sí. Se muere y se renace. El aprendiz crece y enseña.

Siento que los elogios, e incluso la vehemencia, con que terceras personas –entre ellas varios escritores- están ensalzando ‘Gente muerta’, propiciará que los posibles excesos que haya cometido me sean perdonados. Ya ha habido varios debates en la red en los que se ha defendido la novela de manera tan pronunciada (exagerada he tenido que decir yo mismo) que, casi por lógica, han aparecido contertulios escépticos que han dudado de su calidad. O de los piropos. Se preguntan quién es ese desconocido González Mesa para recibir tanto halago.  Yo cuestionaría lo mismo. Me había mantenido al margen.

Sin embargo, ahora digo que ‘Gente muerta’ es una obra maestra, y de verdad creo que las grandes productoras están ya perdiendo dinero por no recrear en una temporada de diez capítulos las imágenes tan poderosas que la desbordan. Es una historia íntima, pero también muy visual, y los efectos especiales actuales permitirían plasmar criaturas y parajes como es necesario. Por supuesto, considero que debe ser publicada cuanto antes en papel, y así esperemos que suceda pronto en una edición convenientemente revisada.

Algunos lectores desprendidos han definido ‘Gente muerta’ como “un futuro clásico”.  Calificarla así me parece contemplar la remota posibilidad de que acabara convirtiéndose en un ‘Drácula’ –tan apreciado por mi hermano y por mí mismo-, o un ‘Frankenstein’. Uno se dice que esas cosas no pueden ocurrir, que estos títulos son inigualables en el colectivo imaginario por su maestría y a fuerza de tanta representación, y que nada moderno puede situarse a esas alturas. Así que deben referirse a clásicos más recientes como ‘El resplandor’ o ‘Crónicas vampíricas’. Pero mi raciocinio insiste en rechazar que un chaval anónimo de Cádiz pueda merecer y obtener un reconocimiento siquiera aproximado.

Aunque a veces, ilusionado, me digo: ¿de dónde coño era Bram Stoker?

***




Gente muerta’ ha sido publicada por Ediciones aContracorriente en un pack digital que ofrece, junto a la novela en diversos formatos de lectura, material adicional como un cartel con la portada imprimible, el relato exclusivo ‘Tumbas para todos’, un cuadernillo con seis láminas de trabajo ilustradas sobre el desarrollo de la obra y el universo que la acoge, e incluso un making off. Puede encontrarse en las principales plataformas de distribución de e-books.



Además de ‘Gente muerta’, Juan González Mesa tiene publicadas también en formato digital dos novelas cortas: ‘El exilio de Amún Sar’ y ‘La montaña’. Próximamente editará una recopilación de relatos que se titulará ‘Cuentos naturales y sobrenaturales’, y una tercera novela corta: ‘Los gritos’.



Otros proyectos en los que participa son ‘Tiempo de héroes’, del que es coordinador de la trama, y la serie para internet ‘Sombras’, de la que es guionista y que será estrenada próximamente.