-La casa de Vandamm, como muchos de los edificios o
construcciones que vemos en la película, tiene un toque a la arquitectura que
vimos en “El manantial” (King Vidor, 1949), de clara inspiración en el gran
Frank Lloyd Wright. Una sofisticada casa en consonancia con su dueño, Vandamm
(James Mason). Es más, en el libro “El cine según Hitchcock”, el director dice
que la casa es una reproducción de una casa del arquitecto, con lo cual acerté
de pleno.
-Allí Hitchcock nos dará una lección magistral del uso del
plano general, el punto de vista subjetivo, el suspense, el juego con las
alturas y la tensión modulada. Espionaje, planos espías, revelaciones…
-No harán falta a penas palabras para mostrar todos los
elementos y describir a la perfección los decorados y donde están situados
tanto estos como los personajes. La casa, su escalera, su piso de arriba, la
pista de aterrizaje, Leonard y Vandamm, la doncella… Todos estos planos y estas
escenas que van aumentando la tensión, se entroncan a la perfección con el
estilo de “La ventana indiscreta” (1954), la película más depurada de Alfred
Hitchcock. Cary Grant desde el exterior de la casa hará las veces de James
Stewart en la otra obra maestra hitchcockiana.
-También en estas escenas es donde más claramente veremos
las tendencias homosexuales de Leonard, aunque bien camufladas desde el guión
al descubrir la traición de Eve. Su pose y miradas cínicas ante las palabras
angustiadas de Eve, su petición de quedarse a solas con su jefe… Se nota en esa
maldad hitchcockiana de hacerle expresar su recelo y desconfianza en vez de ser
explícito inmediatamente y mostrarle la falsa pistola sin más. Leonard prefiere
ser brusco, conteniendo a duras penas su frustración e incluso disparando ese
arma falsa contra su jefe, un gesto homoerótico con la pistola como símbolo fálico.
Esto por no hablar del sadismo con el que intentar tirar desde el monte
Rushmore a la desventurada chica.
“Está usted muy enamorado de la señorita Kendall, me consta.
Yo, sinceramente, no la encuentro tan excepcional.”
-Las alturas y las escaleras, elemento muy querido por
Hitchcock para marcar tensión y muy relacionado con la muerte, serán
perfectamente usadas por el director para generar excelentes momentos de
suspense, con Thornhill intentado avisar a Eve lanzando monedas de enamorado a
su ventana, en una versión perversa de “Romeo y Julieta”, y casi descubierto por
el celoso Leonard, por ejemplo. Un gesto caro. Aquí tenemos una virtuosa muestra del talento
en utilizar con rigor el punto de vista
subjetivo. Thornhill logra que Eve salga a la terraza, pero cuando va a hablar
vemos que se percata de algo en la casa, en dirección a Vandamm y Leonard, en
ese preciso momento Hitchcock encuadrará en dirección a la mirada de Thornhill,
para que veamos como Leonard se acerca, extrañado por los ruidos. También es
excepcional el momento donde vemos la pistola que oculta Leonard a su espalda
desde la perspectiva de Thornhill, en una puesta en escena tan compleja como
natural, justo antes de su visceral revelación para delatar a Eve. Hitchcock
mueve a sus personajes con precisión robótica.
-Toda la escena será en plano espía desde la posición de
Thornhill, hasta el disparo, momento donde pasaremos a primeros planos de
Leonard y Vandamm, que da rienda suelta a su dolor. Un corazón traicionado ante
el que podemos solidarizarnos. Excelente James Mason.
-Una vez se produce el disparo la planificación cambia y
pasamos al interior de la casa, con picados y contrapicados haciendo palpar la
creciente amenaza que se cierne sobre Eve. El tiempo de Thornhill para
rescatarla se acaba.
-El suspense tiene una modulación perfecta, como no puede
ser de otra manera tratándose del denominado “maestro del suspense”. Se
informará al espectador con sutileza del importante microfilm que guarda la
figurita por la que pujó Vandamm en la subasta. Hasta ese momento las maniobras
de los villanos, sus actividades, eran una completa incógnita y en realidad lo
seguirán siendo una vez termine la película (hay una vaga mención a la venta de
secretos de estado), en un detalle magistral de guión y por parte del maestro
Hitchcock. Es más, nunca nos preguntamos eso, nos da igual, lo que queremos ver
es como sale Thornhill de los aprietos y para ello Hitchcock se centra en su
punto de vista, por lo que nos enteramos de lo que él se entera y nos
interesamos por lo que él se interesa.
-El picado sobre Vandamm y Leonard, además de usarse como
rasgo visual que aumenta la tensión y la amenaza, se volverá a relacionar con
la muerte. Cuando Vandamm expliqué como se deshará de Eve, la cámara se elevará
aún más sobre él, en perfecta coherencia con la idea de muerte y cómo será,
lanzada desde el avión a 3000 metros de altura sobre el mar.
-Más recursos visuales y estilísticos de Hitchcock, clásicos
de su cine, los maravillosos encuadres dividiendo la escena con la arquitectura
de los decorados para generar suspense. Los usa en multitud de ocasiones en
esta secuencia final. La escalada de Thornhill, los preparativos y el descenso
de Eve al salón, los picados para el maravilloso y tenso juego con la caja de
cerillas, en un sabio eco del cebo que se plantó en el tren, cuando el
protagonista saca la caja por la que preguntará Eve…
-Por supuesto el ingenio de Thornhill es infinito, ya lo
hemos ido viendo durante la narración, y aquí seguirá demostrándolo con el
recurso de la caja de cerillas. Un suspense extraordinario con la caja cayendo
al suelo sin que Eve se percate, descubierta por Leonard pero no dándole
importancia, sin música ni énfasis ni inserto alguno. Todo desde un picado
desde el punto de vista de Thornhill. Magistral, depurado.
-Una caja de cerillas, un nuevo objeto especialmente
significativo resaltado por el poderío visual de Hitchcock y utilizado de
manera magistral para generar suspense, con una planificación desde la
dirección similar a la que usó el director en “Encadenados” (1946) y la escena de la
llave en la mano de Ingrid Bergman.
-Ante el crudo futuro que le espera a Eve, Thornhill pondrá
toda la carne en el asador, con el recurso de la cerilla y subiendo a su
habitación para informarle. La modulación del suspense es sencillamente
ejemplar, repleta de detalles, como esa mirada de Eve a la figurita que oculta
el microfilm, siempre desde el punto de vista en picado de Thornhill.
-Más recursos de los infinitos que tiene Hitchcock para
crear suspense. El reflejo de Thornhill en la televisión visto por mujer del lanzador de cuchillos. Siempre la mirada.
-El tenso y siniestro viaje de Eve junto a Vandamm hacia el
avión nos recuerda, en cierta medida, al descenso por la escalera de Cary Grant
junto a Ingrid Bergman en “Encadenados” (1946). Un travelling de retroceso,
tensas miradas, suspense estirado al máximo... La huida es divertida, con la
mujer apuntando con la pistola falsa a Thornhill hasta que se da cuenta, Eve
haciéndose con la figurita que tiene el microfilm y Vandamm explicando que la
señora Townsend era su hermana…
-El monte Rushmore se hará con todo el protagonismo de la
parte final de la película. Una escena repleta de planos en picado y
contrapicado recalcando la tensión de la escena, la amenaza de muerte.
Maravillosos planos generales de los rostros de los 4 presidentes
estadounidenses en piedra y nuestros minimizados protagonistas andando por sus
narices. Más suspense en la división arquitectónica con elementos del decorado
en el encuadre, como vemos en el ataque que el asesino hace a Thornhill, con
una magnífica regulación del suspense también, esos planos cortos que se abren
para sorprendernos, esos planos que se reducen para enfatizar un hecho, como el
terrorífico zapato de Leonard…
-Imposible ser más visual que en esta escena final, repleta
de recursos visuales y resuelta con un Deus ex machina final y salvador para
nuestros protagonistas con la llegada de la policía. Nuestros protagonistas quedarán
al límite, el lanzador de cuchillos caerá a lo “Vértigo” (1958) desde lo alto
del monumento y Leonard morirá también abatido por un disparo. Es justo, Vandamm
nos caer mejor que él, siempre mal encarado… Esperemos que en la cárcel
Vandamm quede convencido de que Roger O. Thornhill no es George Kaplan…
-Soberbia elipsis que nos lleva del monte Rushmore, los
recursos de Hitchcock no tienen fin, al tren, para deleitarnos con la
sensacional y explícita metáfora sexual del plano final, ese tren
introduciéndose vigorosamente en un túnel, justo después de ver a la feliz
pareja en la cama, ahora mejor visto porque están casados.
Anécdotas y curiosidades mortales.
Estando Hitchcock a los mandos y siendo un clásico tan
referenciado y reverenciado es normal que existan muchas anécdotas y
curiosidades relacionadas con “Con la muerte en los talones”. No hay nada mejor
que sumergirse en una buena lista de ellas para relajar tanta tensión
acumulada.
-Una de las curiosidades más divertidas y famosas de “Con la
muerte en los talones” la tenemos en que Jessie Royce Landis (1896-1972), que
interpreta a la madre de Cary Grant (1904-1986) en la película, era tan solo 7
años mayor que él. Esta actriz también fue suegra de Cary Grant cuatro años
antes en “Atrapa a un ladrón” (1955), de Hitchcock nuevamente.
-Hay dos números vinculados a Eve (Eva Marie Saint) en la
película. El de su compartimento en el tren, 3901, y el de su habitación en el
hotel, 463. Si sumamos sus dígitos los dos suman 13, algo en absoluto gratuito,
ya que al vincularlo con Eve adquieren significación especial. El 13 es el
número de la mala suerte y hasta ese momento Eve es una enemiga de Thornhill
que le lleva a la perdición, primero intentando matarle en la escena de la
avioneta y luego cuando se descubre que es la amante de Vandamm.
-La trama de “Con la muerte en los talones” está inspirada
en un hecho real que Otis L. Guernsey contó a Hitchcock.
-George A. Romero, director de “La noche de los muertos vivientes” (1968),
y Larry Cohen, director, productor y guionista, aparecen como extras en la
escena de la estación central de Nueva York.
-Cary Grant se quejó a Hitchcock del guión, según cuenta el
director a François Truffaut, diciendo que “es un guión espantoso, pues hemos
rodado el primer tercio del film, ocurren toda clase de cosas y no comprendo en
absoluto de qué se trata”. Como el resto de espectadores poco a poco vio la
luz.
-Atentos al niño que se tapa los oídos poco antes del
disparo de Eve a Thornhill en la escena de la muerte ficticia. El pobre chico
debía estar harto de oír el disparo en las sucesivas repeticiones y ya se sabía
el momento…
-Cuando el coche llega al bosque para la reunión entre
Thornhill y Eve uno de los árboles se balancea peligrosamente, uno de los 100 que
Hitchcock mandó plantar en un estudio de la Metro para la escena al no poder
rodar en el monte Rushmore.
-A Hitchcock no se le permitió rodar en los exteriores del
edificio de las Naciones Unidas, así que éste usó una furgoneta y rodó los planos
donde Cary Grant pasea por el exterior de forma furtiva (para sorpresa de algún transeúnte como puede observarse en la película), con cámara oculta. Los
interiores son de estudio, pero Hitchcock afirma que son copias casi exactas
del original, que fotografió desde dentro también a hurtadillas. La sala donde
apuñalan por la espalda a Townsend es una copia de la Sala de Espera de los
Delegados, pero por discreción en la película se dice que es el vestíbulo del
público.
- Les Tremayne y Olan Soule interpretan a los directores de
la subasta. Fueron unos famosos locutores de radio en los años 30 y 40. Su
programa "Mr. First Nighter" tuvo un gran éxito.
-Se barajaron los nombres de James Stewart, Gregory Peck o
William Holden para el papel de Cary Grant, pero Hitchcock tenía claro quién
tenía que ser su protagonista.
-Cary Grant se consideraba mayor para el papel. 55 años
tenía.
-Yul Brynner fue la primera opción para el papel de James
Mason, pero finalmente Hitchcock se decantó, con acierto, por el brillante y
elegante actor británico. El papel de Eva Marie Saint iba a ser en un principio
para Cyd Charisse. También Sofía Loren coqueteó con el papel. Hitchcock se mantuvo
firme en su elección de Eva Marie.
-Eva Marie Saint contó que Cary Grant cobraba a sus fans 15
centavos por firmarles un autógrafo… una manera de que le den menos la lata a
uno…
-El vestuario de Eva Marie Saint fue adquirido por ella y
Hitchcock en un día de compras porque no les gustaba el diseñado para la
película.
-Eva Marie Saint dice literalmente “Nunca hago el amor con
el estómago vacío”, pero se dobló sobre el original “Nuca hablo de amor con el
estómago vacío”, una frase bastante distinta, para evitar censuras.
-En la escena donde los agentes se llevan en coche a Cary
Grant tras arrestarlo en la subasta, vemos como el automóvil coge una curva
repentina y cerrada, Cary Grant hará el movimiento lógico por la inercia,
inclinarse para el lado contrario, mientras que su compañero de asiento se
queda tan pancho en un principio, reaccionando tarde ante la mirada y golpe de
Grant. Un gran actor lo es en todo momento, y debe estar concentrado en todo
momento…
-“It's a
Most Unusual Day” es la canción que se oye en el restaurante a la entrada de
Cary Grant antes de que le confundan con Kaplan.
-La película “A través de la noche” (Vincent Sherman, 1941) presenta tantas similitudes en la
trama con la de “Con la muerte en los talones” que parece un claro antecedente que
Hitchcock vio para ejecutar esta obra maestra, con Humphrey Bogart haciendo las
veces de Cary Grant.
-Los productores de la MGM presionaron a Hitchcock para que
cortase una escena que era vital para el director. El encuentro entre Thornhill
y Eve, tras la simulada muerte del primero, en un bosque. Gracias a que el
contrato de Hitchcock le daba el absoluto control creativo de sus películas en
cualquier circunstancia pudo mantener esa escena que, efectivamente, es
imprescindible a nivel narrativo.
-Las escenas en el monte Rushmore no están rodadas en el
monte Rushmore, tuvieron que recrearlo en estudio porque se prohibió rodar
también allí.
-La O. del nombre Roger O. Thronhill, es un guiño a David O.
Selznick, ya que Cary Grant dice expresamente que esa O. no significa nada, lo
mismo que ocurría con la del afamado productor.
-Norm Hefron es el locutor que oímos por la radio en la
estancia de Cary Grant en el hospital.
-Hitchcock contó a Truffaut una escena que quiso incluir en
“Con la muerte en los talones”, pero finalmente no supo donde integrarla,
porque la gratuidad tiene un límite. Un diálogo entre Cary Grant y un
contramaestre de una fábrica de coches, hablan de un tercer hombre, tras ellos
un coche va ensamblándose pieza a pieza hasta que al final del diálogo los dos
contemplan el coche acabado, sorprendidos y fascinados con el resultado, hasta
que abren la puerta del automóvil y aparece un cadáver dentro… Hitchcock
incluso dice que el cadáver pudiera ser del tercer hombre del que hablaban…
Fascinante.
La frescura, la maestría, la fascinación del puro cine
condensado en poco más de dos horas. Una cinta tan imitada como irrepetible, de
esas que crean vocaciones cinéfilas a todos los niveles, para ser actor,
guionista o, sobre todo, director. La fotografía de Robert Burks, cálida y
vibrante, es una obra maestra en sí misma. No ganó ningún Oscar pese a estar
nominada en tres categorías (Guión, Montaje y Dirección artística), pero es un
buen ejemplo de que esas cosas no importan mucho, porque es uno de los más
grandes clásicos de la historia del cine.
Sin duda esta sería una de las películas que me llevaría a
una isla desierta, es el entretenimiento inteligente en estado puro.
Si quieres vivir el cine, si quieres vibrar, si quieres
gozar, si quieres vivir una aventura de verdad, no tardes, conviértete en el
héroe por excelencia, conviértete en Cary Grant y ríete de la muerte tantas
veces quieras de la mano de uno de los más grandes maestros del cine a golpe de
virtuosismo narrativo y creativo y genialidad interpretativa. No la olvidarás.
Dedicada a todos los aventureros que hayan llegado hasta aquí, espero que les haya gustado.
Sabes cuánto me gustan las curiosidades… :-)
ResponderEliminarQ hallazgo lo del 13!!!
Bueno, pues estupendo colofón…
Ha sido un paseo por esta peli de lo más emocionante!!!
Muchas gracias, un trabajo excepcional que he disfrutado mucho.
A por nuevas aventuras!!!
Bss
Y esa curiosidad no la encontré en ningún lado jajaja
EliminarMe alegra que hayas disfrutado, ya se terminó todo tras mucho esfuerzo. Muchas gracias, iremos a por ellas.
Besos.
Enhorabuena, Mrsambo. Gracias por tu análisis.
ResponderEliminarMe dan ganas de verla por n +1 vez.
Un abrazo,
Drow
Muchas gracias a ti, Drow. Espero que la disfrutes especialmente si lo haces!
EliminarUn abrazo.
Sensación agridulce la de este domingo, extraordinariamente feliz por esta nueva y maravillosa entrada pero...triste porque esta es la última y supone el fin del análisis en mayúsculas...
ResponderEliminarQuerido amigo puedes estar tremendamente orgulloso del trabajo realizado, de habernos dejado a todos boquiabiertos, de habernos dado un lección magistral de cine.
Me quede sin palabras en la primera entrada pero sigo sintiendo un enorme orgullo de haber tenido la oportunidad de leerte y de poder seguir haciéndolo.
Gracias querido amigo por todo lo que nos estas dando!! Eres un tremendo genio!!
Un beso fuerte querido e idolatrado amigo
Lo estoy, Sara, y me enorgullecen especialmente comentarios como estos.
EliminarUn beso muy fuerte y me alegra enormemente que te haya gustado.
Pd. Vendrán más como esta!!
Escribí el primer comentario de la serie de artículos, y ahora escribo el último (por ahora). Así cierro los hilos como la banda sonora con la película.
ResponderEliminarLa volví a ver esta semana pasada. Es simplemente extraordinaria. Para qué añadir más si ya lo dices tú todo, Mr Sambo.
Un saludo crack.
La has vuelto a ver!!! Has sido el Saul Bass y el Bernard Herrmann en los comentarios, mi querido Eddie jeje.
EliminarUn saludo Eddie, y muchísimas gracias por tus palabras. Un abrazo fuerte!
Dear MrSambo:
ResponderEliminarFantástica representación de la obra maestra del cine en siete actos. El público aplaude a rabiar y no se quiere ir del teatro. Todos al unísono gritan: "Bravo, bravo, bravo...", pero el espectáculo debe continuar. Pronto vendrán otras representaciones, con otros actores y otros directores, aunque nada será igual. Cuando algo sale redondo, algo en lo que has puesto tu tiempo, tu trabajo y tus ganas de agradar, te quedas satisfecho.
Me gustaría decir muchas cosas, reflexiones sobre la película, pero no puedo, porque esta película no existe, es una gran mentira. Toda la película se centra en un personaje que no existe, Kaplan.
El absurdo, el azar y la mentira llevados a su máxima expresión. El cameo de Hitch perdiendo el autobús por segundos al comienzo de la película nos adelanta que la vida de un "cualquiera"puede cambiar en un instante.
Y es que todo es una MENTIRA.
El SrSambo no existe, es una mentira, realmente es el SrKaplan.
Como dice Vandamm al final de la película: "SrSambo, no ha sido muy deportivo utilizando balas auténticas".
Te queremos.
Hasta la próxima.
Jajajajaja grande Manu, muchísimas gracias. Y es que la mentira tiene muy mala fama de forma injusta, porque puede ser muy entretenida e incluso bella cuando se utiliza bien :))
EliminarVolveremos con fuerza y nuevo retos igualmente apasionantes que espero os gusten.
Un abrazo fuerte y que sepáis que yo también os quiero. Se despide Kaplan.
Tal como lo hizo en su precedente pelicula "Sabotaje" en la que el espia nazi cae de lo alto de le Estatua de la Libertad Hitchcock hace morir a uno de los villanos precipitandolo de lo alto de un simbolo de America. Como si, tal como lo hace presagiar la mirada severa de George Washington, fuese America misma la que castigase al traidor.
EliminarLa volví a ver al poco de publicar este análisis en TCM y vi ese mismo paralelismo que comentas, las conclusiones de cintas en lugares simbólicos y representativos, monumentos americanos con clara intención. Muy bien traído, JFM.
Eliminar