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sábado, 1 de diciembre de 2012

JIMI JAMISON: Never Too Late (2012)










El cantante de Survivor, el magnífico Jimi Jamison, se ha aliado con el nuevo chico de oro del Rock melódico, Erik Martensson, para dar a luz el que posiblemente será el disco del año, “Never too late”.

Jimi Jamison, veterano músico y cantante que nos ha dado grandes tardes de gloria con los míticos Survivor, una de las piedras angulares del AOR y el Rock melódico. Si bien Jamison ha tenido sus más y sus menos con el resto del grupo, Peterik y Sullivan, su presencia como vocalista de la banda devolvió a los americanos al éxito que habían perdido, esto no duró y aunque Survivor decidió parar el bueno de Jamison nos ha seguido regalando discos en solitario, aunque usando el nombre de la banda, cosa que no gustó a Peterik y compañía, como es normal. En 2006 hubo una nueva reunión que fructificó en un nuevo álbum, “Reach”, aunque la cosa no ha ido a más ya que Jamison volvió a abandonar la banda, que esperemos siga su rumbo. 

Esto no ha sido malo ya que el bueno de Jamison, también conocido por componer el tema principal de “Los vigilantes de la playa”, nos ha regalado buenos discos en solitario, de los cuales este “Never too late” es su indiscutible obra maestra.

El álbum presenta las mejores credenciales e influencias, podemos reconocer el sonido típico de Jamison cercano a Survivor, o incluso a los Pride Of Lions, temas que recordarán a Journey y, por supuesto, a grupos que han contado con la inestimable colaboración de Erik Martensson, que parece omnipresente, además de compositor es productor del álbum, como los discos de Toby Hitchcock, o los W.E.T., especialmente el primero de estos.

También vendrán a la cabeza grupos clásicos e indispensables para los aficionados del Rock melódico como los Signal, el sublime proyecto que lideró Mark Free.

Ex cantante de Cobra y Target, Jimi Jamison nos ha dejado varios discos en solitario, todos ellos de notable calidad, “When Love Comes Down” (1991); “Empires” (1999) o “Crossroads Moments” (2008). Con este “Never Too Late” ha tocado el cielo.

Rock melódico de clase y talento, canciones perfectas y estribillos conseguidísimos. Un disco sin altibajos y donde todos los temas tienen un nivel excepcional y un estilo consistente y homogéneo, si te gusta una lo normal es que te gusten todas. Esto puede llevar, como sucede en algunos casos, a que a gente que no degusta este tipo de música, como pasaría con cualquier género, le parezcan todos del mismo corte, pero precisamente es eso lo que busca un disco cuando pretende ser definido e identificable en su estilo, diferenciando bien los temas entre sí por supuesto, como suele ser el caso de los grandes discos en cualquier estilo musical.

Aquí habrá temas de todos los colores con una concepción personal y reconocible que lo dota de una solidez tremendamente consistente y tocado por la varita de la inspiración. Es difícil que estos músicos saquen algo vulgar.

Never Too Late” se lo pone muy difícil al resto, es un disco perfecto y pletórico que tiene todo para ser lo mejor que oiremos este año.


Jimi Jamison a las voces; Erik Martensson en las guitarras, el bajo y los teclados; Magnus Ulfstedt en la batería; Magnus Henrikson es guitarra principal en “Street Survivor” y “Heaven Call Your Name” y Jonas Öijvall se ocupa de los teclados. 


Everybody’s Got A Broken Heart: Empezamos con fuerza, como debe ser. Un hit total para iniciar la travesía por una colección de hits totales. Tema perfecto de Rock melódico donde la esencia de los Survivor más inspirados sobrevuela no ya el tema, sino el disco. Además hay ciertos toques a lo Journey que lo favorecen enormemente. Piano inicial que antecede a la batería y al estallido melódico del AOR más clásico. Estrofas vitalistas, pegadizas y enérgicas. Puente rockero que llega a un estribillo soberbio, marca de identidad del disco y los grandes trabajos del género. Un tema muy Journey. La melodía y el ritmo son realmente luminosos y positivos. Alegría sin matices y energía a raudales. Días soleados y veraniegos ideales para salir a disfrutar. Estrofa melódica distinta para introducir un solo de simple compromiso. Parón con el estribillo y arranque con los coros muy presentes. Todos los elementos clásicos del mejor Rock melódico. Ni que decir tiene que Jamison está magnífico.

The Great Unknown: Más teclados, buenas guitarras y entrecortada pero alegre batería para seguir en la misma línea. Primeras estrofas muy rítmicas, pasión rockera a raudales y cierto deje a Bruce Springsteen. El tema tiene un segundo arranque comandado por una guitarra insistente. El puente es un acierto en su resolución que contrasta con el maravilloso y sublimemente melódico estribillo. Una genialidad clásica. En dicho estribillo hay detalles extraordinarios, como ese uso de los coros que anteceden sutilmente algunas de las frases. Este disco de Jamison tiene la pasión rítmica de los Survivor, sobre todo en las estrofas, mezclada con el lirismo melódico de los Journey, algo exquisito. La guitarra ira dejando sus apuntes también, tanto en el estribillo como en las transiciones. Momentos que recuerdan al Jamison más veraniego al estilo de su tema “I´m Always Here” en algunas de las estrofas, no porque la melodía sea similar sino por la atmósfera que transmite. Parón rockero con el riff de guitarra llevando la voz cantante y ruptura con los estribillos definitivos, grandes detalles de guitarra, perfectamente armónicos. Además en el final tendrá todo el protagonismo junto a las improvisaciones de Jamision. Soberbio clímax final. Joya.

Never Too Late: El single, que en ningún caso es mejor que otros temas. Piano inicial, los pianos en Jamison siempre son una gozada. Preciosa estrofa sin más acompañamiento que dicho piano, y aún así desprende esencia rockera. Arrancamos con la batería fresca que acompaña a todo el disco junto con los constantes apuntes de teclado. Perfecta evolución melódica que lleva de las estrofas al puente y al estribillo. Los coros, en el perfecto estribillo, son otro ejemplo de clase y categoría. Seguimos con la perfección. Estupendos detalles de sintetizador justo al final del estribillo. Gran bajo acompañando las estrofas, da un contrapunto contundente. La guitarra aparece intermitentemente rellenado con acierto y elegancia los huecos. Todo está colocado con acierto, los teclados y sus preciosos arreglos y la guitarra. Una canción esperanzada, como la atmósfera que se respira en todo el disco, y muy emotiva. Estrofa distinta como introducción al solo, como mandan los cánones, y buenos coros. Solo melódico y corto. Parón para arrancar con más energía en el estribillo en la parte final, donde los coros serán muy protagonistas. Coros perfectos. Esencia muy Survivor. Canción sobre la ilusión y la esperanza que transmite justamente eso.

I Can't Turn Back: Pausado inicio con sonidos de sintetizador y la voz de Jamison rasgando la melodía. El cantante cobra intensidad nadando por el tema hasta que rompemos en otro auténtico temazo de puro Rock melódico, al más puro estilo Survivor, con un maravilloso estribillo. Las baterías entrecortadas al estilo del clásico grupo tienen mucha presencia durante el álbum. Seguimos con el acompañamiento completo rellenando el enérgico y rockero tema. Estrofa distinta para presentar el breve solo de guitarra con distorsión y embocar el estribillo de nuevo, con alardes de coros y apoteosis melódica, una excelsa parte final. El último minuto se deja llevar con los arreglos de sintetizador y apuntes de guitarra, que nos abandonan generando una atmósfera relajada tras el intenso tema.

Street Survivor: No podía Jamison resistirse a incluir el nombre de la banda en la que fue cantante. Grandes teclados nos preparan para la tormenta, sonidos robóticos y electrónicos avanzan lo que será un tema muy movido y vertiginoso. Arrancan las primeras estrofas con un gran deje a Survivor o Pride Of Lions, dirigiéndose sin concesiones al estribillo, que tiene una primera parte contundente y una segunda más melódica, ambas excelentes. La segunda sigue recordando a Pride Of Lions. Transición con un riff trepidante y muy heavy, y unos soberbios teclados, para centrarnos de nuevo en las estrofas por las que despellejaremos la melodía. Los toques de piano en dichas estrofas son realmente geniales, así como los apuntes de guitarra. La transición con el potente riff y los ampulosos teclados vuelve para dar entrada al solo de guitarra, muy bueno. Nueva transición donde la batería, y en especial el bombo, se hacen con el mando de las operaciones hasta la explosión “estribillera” final, absolutamente memorable, con intensísimas estrofas nuevas. Apoteósico final con un espectacular Jamison y unos brillantes coros. Potentísimo e inspiradísimo tema.

The Air I Breathe: Las baladas del álbum son excelentes, si bien quizá están un punto por debajo de los otros temas. Enamoran pero les falta un punto para arrebatar y rendirte definitivamente. Aún así son un goce. Sensibles y suaves estrofas acompañadas por una solitaria guitarra que deja pequeños apuntes y a la que se le añade una acústica. Muy bellos arreglos. Una inflexión más intensa de Jamison nos adentra en el precioso estribillo, coros que acompañan y unos teclados que adornan definitivamente estos momentos de elegancia y calidad sin frenos. Continuamos por la emotiva travesía con una cadenciosa batería que nos acaricia con cariño, como la voz de Jamison. El ritmo se acelera sutilmente para volver al estribillo, donde hay que reiterar la labor casi invisible pero esencial de los teclados y los coros, que sumados a la hermosísima melodía redondean otro tema ejemplar. Breve solo y estribillo a cappella junto a los coros, momento excelso. Un momento de paz antes de la orgía emotiva final. Una preciosidad.

Not Tonight: Volvemos con algo más de ritmo, un medio tiempo con toques rockeros. Un extraordinario tema que muestra el talento del cantante y compositor en canciones de todo tipo. Otro tema acertado con una melodía perfecta y un estribillo de ensueño, además tiene algunos detalles muy interesantes que lo emparentan con influencias sorprendentes, como los Signal, el maravilloso grupo liderado por Mark Free. Grandes coros junto a Jamison cantan parte del estribillo para empezar, sin pausas, el tema. Enseguida vienen unos muy reconocibles juegos de teclado y guitarra, que nos llevan de inmediato a recordar a los mencionados Signal, unas armonías inolvidables que llevan el peso de la melodía del tema. Estrofas de medio tiempo muy conseguidas y un puente muy interesante y progresivo, con muy buenos coros en la parte final. Estribillo acertadísimo, otra joya melódica con sutiles coros femeninos, un estribillo que parece no querer acabar nunca. Tras repetir estructura volvemos al privilegiado estribillo eterno, que nos deja en una suave estrofa donde los coros tienen bastante protagonismo, así como las armonías de teclado y guitarra mencionadas. El tema termina con el estribillo cantando con energía para nuestro gozo. Tema alegre, fiestero, pero igualmente emotivo e intenso. En la parte final el grupo nos deleita con armonías de todo tipo, con coros, riffs y los juegos a lo Signal de teclado y guitarra.

Calling The Game: Suave piano inicial que rompe en bestial irrupción de la batería y el arsenal melódico y rítmico del grupo. Estrofas enérgicas y fieras que van desgranando la melodía por el puente y el contundente estribillo. Un buen tema pero algo por debajo del resto al poseer una melodía menos elaborada, que parece querer ceder al ritmo y la inmediatez de la pegada. El manejo de los teclados en el disco es majestuoso, algo que suele ser habitual en la música de Jimi Jamison. La segunda parte del estribillo es lo mejor del tema. Acertada estrofa de transición hacia la parte final, donde Jamison se desgañitará en el estribillo. En esta parte final el tema alcanzará sus momentos más liricos y brillantes.

Bullet In The Gun: Un nuevo piano nos introduce en el tema, sensible y tranquilo, a ritmo de balada que se trunca repentinamente para pegar un puñetazo rockero y épico en la mesa. El sonido de Martensson y Toby Hitchcock irrumpe sin preámbulos en el disco. El último trabajo de Toby Hitchcock, el cantante de Pride Of Lions, viene enseguida a la cabeza. Estrofas perfectas que caen hacia un memorable estribillo de los que quieres que no acaben, de intensidad creciente. Seguimos sin pausa, la betería es trepidante, el ritmo incesante y los  detalles de guitarra y teclado tan contundentes como melódicos en las estrofas. Indispensable piano en dichas estrofas. Este tema cantado por Toby Hitchcock sería aún más alucinante por la potencia de voz del cantante de los Pride Of Lions. Solo de piano precioso y suave en medio de la vorágine rockera y nueva vuelta al estribillo donde nos rendimos completamente, si nos quedaban resistencias. Tema maestro del Rock melódico más intenso, épico e inspirado.

Heaven Call Your Name: La segunda balada del disco. Órgano solemne acompañando la voz de Jamison para ir avanzando en la dramática melodía que va cobrando intensidad hasta llegar a un desgarrado estribillo, realmente bello. Momentos intensos en esos cambios de intensidad. La batería entra y Jamison es apoyado por una voz femenina en las estrofas, otro detalle maravilloso. El segundo estribillo tiene todo el acompañamiento para adornarlo, coros, órgano y la intensidad guitarrera que desbroza un muy buen solo de guitarra. La intensidad crece de forma incesante, los coros esplendorosos hasta el clímax, donde volverá la pausa y el órgano volverá a hacerse con la batuta, hasta abandonarnos de forma melancólica. Una balada muy bella, quizá algo inferior a la anterior.

Walk On (Wildest Dreams): Inicio clásico de los temas de Erik Martensson con W.E.T o Toby Hitchcock, batería atronadora y potentísima que sigue llevando el tema por las estrofas hasta llegar al estribillo, donde pasaremos de las mencionadas influencias a la de los Journey, que lo inundarán todo para nuestro deleite. Un estribillo que salpica clase, elegancia, intensidad e inspiración a diestro y siniestro. Rock aplicado con la más suave y elegante brocha.  Los teclados dando sus apuntes, siempre acertados, por las estrofas y los estribillos, ejecutados de la forma más viva y dinámica, dando el tono y la energía perfecta a un tema con el que es difícil no entusiasmarse. Transiciones con una guitarra protagonista, pero discreta. La luminosa intensidad melódica se sublima en los teclados y la inspirada composición. Pausa donde los mencionados teclados y el piano nos deleitarán con una transición instrumental al estilo Journey, imposible no reconocer al mítico grupo americano. Parte final con el desbocado estribillo, variaciones melódicas, armonías y sutilezas e inflexiones de todo tipo. Perfecto cierre, perfecto tema.

Disco del año, es muy difícil encontrar uno de su nivel. Los fans del Rock melódico más clásico y fresco a la par que actual están de enhorabuena. Jimi Jamison nos regala melodías, clase y talento como si no costara. Maravilloso trabajo.

domingo, 23 de octubre de 2011

TOBY HITCHCOCK: Mercury's Down (2011)





Toby Hitchcock, es uno de los cantantes más potentes del panorama rockero actual, conocido hace relativamente poco gracias a que Jim Peterik (Survivor) lo descubrió y le puso a las voces de su majestuoso proyecto Pride of Lions. En ese momento el mundo del rock, y del AOR en concreto, descubrió a un cantante de pulmones privilegiados que engrandecía las ya de por sí maravillosas composiciones de Peterik. Voz cristalina, limpísima y verdaderamente potente que llamó la atención desde la primera escucha. Su aspecto de pijillo inocente no debe despistar al aficionado, tras ese aspecto se esconde una fuerza bruta del rock más melódico.
Su irrupción en la escena rockera no pudo ser más exitosa, participando en los 3 discos de Pride of Lions, y un directo, de los cuales los 2 primeros, sobre todo, son auténticas obras maestras del más alto calibre. Puro AOR en platino. Sobresaliente.
En esta aventura en solitario Hitchcock demuestra que ha aprendido bien de su maestro y compagina ese aprendizaje con las pequeñas influencias de algunos de los músicos que participan en el álbum, miembros de Eclipse y W.E.T. Un disco de AOR clásico, puro y duro, muy en la línea de Pride of Lions, del que la influencia es evidente y no se aparta apenas nada, con elementos más duros y contundentes, en algún caso casi heavys. Sin grandes innovaciones, sólo calidad a raudales.
El otro gran nombre del disco es Erik Martensson, compositor del disco y su productor, que realiza un trabajo excepcional, logra un sonido totalmente limpio, potente a la vez que remite a los grandes clásicos del género. Además añade guitarras, teclados, batería y bajo en varias de las canciones. Miembro de Eclipse y W.E.T.
Un álbum digno de los mencionados Pride of Lions aunque no llegue a igualarlos, por poco eso sí.


This Is The Moment: El single del disco, un himno inmediato en el que destaca una batería estratosférica. El inicio potentísimo con unos teclados agresivos da paso a un tema de ritmo en vaivén, de la pausa tensa a la contundencia más desbocada. Gran estribillo con tintes épicos y un trabajo vocal e instrumental de primer nivel. Grandes coros, solo de guitarra y teclados, tanto en sus momentos más potentes como en los de más sosiego. La parte instrumental en medio del tema es formidable y retoma el asesino estribillo. Se encara el final del tema con una batería exhibiéndose y el grupo totalmente lanzado concluyendo de forma espectacular y realmente heavy. Grandísimo tema.
Strong Enough: Otro auténtico himno, puro AOR de estribillo perfecto, de calidad, de esos temas que se convierten en favoritos y no paras de oír. Contundente, grandes riffs, una parte vocal asombrosa y pura melodía con fuerza y garra adornada además con unos coros espléndidos que dan el toque adecuado. Agradece oír canciones a las que se presta dedicación y elaboración, estructurada perfectamente, desde las estrofas al propio estribillo, largo y trabajado, un tema que va más allá de las típicas canciones de 3 minutos escasos. Aquí todos los temas tienen dedicación, esmero, con amplio tiempo para buenos solos y trabajo instrumental, como ese magnífico final a “lo Journey” despidiendo el tema con un gran solo de guitarra, ejecutado por Magnus Henriksson y la magnífica labor de la batería. Elogiar la labor de Hitchcock es casi absurdo, inconmensurable en todos los temas. Gran mezcla entre Pride of Lions, Journey y W.E.T. El mejor tema del disco, o unos de los más sublimes al menos. Imprescindible.
 How To Stop: Una guitarra medio blusera y tranquila da paso a un riff melódico e intenso que va in crescendo hasta que, Hitchcock, haciendo armonías con los coros, ejecuta otro extraordinario estribillo. El trabajo de batería, muy variado, vuelve a ser otro punto reseñable, da una frescura y vitalidad al disco indudable. Otro gran tema, fuerte, aunque sin la potencia de los anteriores. Pasada la mitad de canción, y hasta el final, Hitchcock demuestra, si aún cabía duda, su increíble valía como cantante, una cosa espectacular. Un pasote. Otra gozada auditiva.  
Let Go: Teclados y luego una guitarra nos introducen en un tema de comienzo ochentero, de ritmos más pesados pero sin reducir un ápice la melodía, y un Hitchcock de voz más grave nos va llevando por otro gran tema. El estribillo, una vez más, soberbio, aunque el tema, al ser más oscuro no tiene la vivacidad de los anteriores. Toby Hitchcock llega hasta donde quiere a nivel vocal, buen solo de guitarra, ágil y vistoso, de Henriksson. Una vez más la parte final con el grupo soltándose es brillantísima.
One Day I'll Stop Loving You: La única balada del disco. Preciosa verdaderamente y con un Hitchcock que demuestra que es igual de talentoso en los temas potentes como en los suaves, algo que todo el que conozca su trabajo sabe. Dramática, intensa, de estribillo perfecto, verdaderamente emocionante. Delicados detalles de coros y estrofas entre estribillos. Hitchcock encontrándose comodísimo, disfruta exhibiendo su portentosa voz en cada estribillo. Teclados dramáticos subrayan las partes más intensas, además de añadirse armonías de guitarra en la parte final. Majestuosa, muy bello tema.
I Should Have Said: Más rock melódico, enérgico y potente, un temas más clásico y convencional, gran estribillo, grandes coros y grandes guitarras, la calidad que no parece desfallecer a lo largo del disco. Sin ser de los mejores es un temazo más.
 If It's To Be (It's Up To Me): Alegre tema, de inicio motivante, batería fluida y riff melódico, pura melodía vitalista y un estribillo para saltar, otro hit en potencia, asombra la facilidad con la que se suceden los temas excelsos y sin descanso, sin conceder un segundo de pausa al oyente. Intenso, fresco, la melodía se desliza con una fluidez natural deliciosa. Estructura clásica sin grandes novedades y buen trabajo melódico de la guitarra, también en el solo donde se sube la potencia del tema. El final estupendo, con los coros y las armonías de Hitchcock.
 Just Say Goodbye: Otro tema sensacional desde las primeras estrofas a su impecable e intensísimo estribillo, uno de los grandes temas del disco. Enamora. Guitarra melódica que acompaña durante todo el tema en las partes entre estrofas, grandes apoyos de los coros resaltando determinadas fases del tema, puente espléndido y una vez más el estribillo, largo, elaborado y perfecto. Gran solo de guitarra de comienzo muy original. Parón clásico y una vez más el estribillo rellenado con unos magníficos teclados casi invisibles, final desbordante a “lo Journey”  de nuevo. Otra gozada más.
 Summer Nights In Cabo: Cuando uno piensa que es difícil que haya temas ya que estén a la misma altura llega éste sin solución de continuidad, de estructura progresiva en las estrofas hasta estallar en el majestuoso estribillo, potente, melódico, enérgico y perfecto, como es habitual, repleto de coros extraordinarios y melodía a raudales. Un disco que no baja la intensidad en ningún momento, que tiene cierto toque épico gracias a esa intensidad continua y la estratosférica voz de Hitchcock. Tras el solo de guitarra el clásico parón y estallido final sublime, la parte final es un auténtico clímax melódico con Hitchcock exhibiéndose y la guitarra marcándose otro solo. Muy en la onda de los W.E.T.
Tear Down The Barricades: Potentísimo tema de toques heavys, con un riff poderosísimo y una batería demoledora todo ello rodeado de una melodía magistral. Un tema muy épico. Un grandioso estribillo, una vez más, solo con tapping incluido y batería redobladora con un bombo ametrallante. Duro, melódico y de gran calidad instrumental y armónica, especialmente reseñable al final.
 A Different Drum: Con un solemne comienzo entramos en el penúltimo tema del disco, más rock y más melodía con ritmos contundentes, entrecortados, estrofas muy rítmicas y un estribillo matador, algo que es común durante todo el disco. Variedad de melodías y frescura en todas ellas, con un cantante realmente espectacular. Parón con fases instrumentales y reinicio potente para encarar la parte final del tema. Los coros subrayan, una vez más, el estribillo de forma perfecta y Hitchcock se luce de nuevo. Un tema ejemplar.
 Mercury's Down: El disco se cierra con el tema más corto de cuantos lo componen. Un tema muy potente con un solo muy brillante, estribillo pegadizo y repetitivo aunque menos atractivo que otros. Un cierre que deja totalmente exhausto. No es de los más brillantes con todo, precisamente, quizá el más flojo.
Un disco que no da descanso y donde todo es virtuoso, donde se aúna el estilo más clásico aorero con la contundencia del Hard más melódico, todo firmado por la escuela escandinava. Destinado a ser disco del año, o uno de ellos. Músicos de primera línea, un cantante mayúsculo y canciones redondas, lo que debe componer un gran disco.
Puede que se haya forjado una grandísima alianza entre Toby Hitchcock y Erik Martensson, visto los resultados.