Además de una película con un interesante y profundo
trasfondo con muchas lecturas en la actualidad, “Civil War” es un esplendoroso
espectáculo.
La película está trufada, llena, de grandes escenas de
acción y duelos y peleas entre superhéroes, para goce de los fans. La gran virtud
es que los directores, Anthony y Joe Russo, se esfuerzan por sacar todo el
partido a esos momentos, con una hábil y notable dirección, así como un
acertado uso del montaje.
En esas escenas se mezcla con mucho acierto, en perfecto
equilibrio, los momentos con planos sostenidos y los cortes rítmicos en el
montaje para las persecuciones y las vigorosas y malabaristas peleas. Por pedir
me gustarían más planos alargados, pero son escenas muy bien rodadas.
La primera es al inicio al film, es la causa de todo el
debate posterior que provoca la división de los héroes. Una misión espía en grupo con "La Viuda Negra”, "La Bruja Escarlata”, Falcon y el Capitán América. Una bomba
recuperada, pero víctimas inocentes al estallar un edificio en Lagos. Allí combatirán
contra el villano Brock Rumlow (Frank Grillo). Él dará un supuesto mensaje de Bucky
Barnes a Steve, colocando a “El Soldado de Inverno” como principal instigador
de la trama. No en balde la película se abre con una misión, un robo que Barnes
realiza en 1991, en un flashback al que volveremos, y que luego tendrá
importantes consecuencias.
La segunda la tendremos en Bucarest, donde Steve busca a
Bucky e intenta protegerlo de las autoridades y la aparición de Black Panther
y War Machine. Una escena estirada y brillante en sus distintos capítulos (las
peleas en el edificio, la huida, la persecución en moto y furgoneta…), que
termina con el arresto de los dos amigos.
En Berlín tendremos otra gran escena de acción cuando Bucky
se escape de su presidio merced a la manipulación de Zemo. Bucky frente a todos
en una escena que termina con Steve salvándole de morir ahogado, devolviéndole
la deuda que contrajo con su amigo en la anterior entrega de la saga. Así
lograrán apresarle, lo que nos lleva a aquella escena extra tras los créditos
de “Ant-Man” (Peyton Reed, 2015).
“Conozco a un tío”.
La mejor escena de acción de la película es la que
acontece en el aeropuerto, con los dos bandos al completo luchando entre ellos.
Una gran escena, estirada al máximo y dedicando con mimo su tiempo a cada
personaje y cada lucha.
“Esta vez estamos fuera de la ley”. Esta frase no significa
mucho para Ant-Man…
“Civil War” es una película saltarina, que nos lleva por
distintos sitios, viajera. Lagos, en la primera escena de acción; Cleveland, para
la presentación de Zemo (Daniel Brühl), el villano de la función, buscando
información y torturando y ahogando a un general de Hydra; Viena para la firma
del acuerdo, el ataque terrorista y la presentación de T’Challa, o sea Black
Panther (Chadwick Boseman), hijo del presidente de Wakanda (nación ficticia),
el lugar de nacimiento de varias de las víctimas del accidente provocado por “Los Vengadores”; Bucarest, donde el
Capitán América encuentra a Bucky y lo protege en una excelente escena de
acción. En Berlín retendrán a los detenidos, Falcon, Capitán América y Bucky…
En Queens conoceremos al nuevo Spiderman y su muy atractiva tía (Marisa Tomei).
El pasado es un tema que fue clave en el anterior título de
la saga, como analicé en “El Soldado de Invierno”. Los juegos temporales, con
ese hombre anacrónico que procede del pasado y renace en un futuro que le
desconcierta, son esenciales en la saga del “Capitán América”. En la segunda
entrega, las referencias a ese pasado que se fue y que queda lejano, donde tenía
una vida que ya no volverá, son constantes, y es una idea que se mantiene
vigente en este episodio, donde los hechos del pasado son cruciales en las
motivaciones de todos los personajes. Todo ello lleva además a una reflexión
sobre la venganza, sentimiento visceral que mueve a muchos de ellos por esos
sucesos pasados.
Zemo, el villano, se mueve para vengar a su familia, que
murió en una misión de “Los Vengadores” en el pasado.
Iremos a la juventud de Tony Stark, al día que murieron sus
padres en 1991, cuando se le encargó la misión de recuperar un material y acabar
con sus vidas a Bucky Barnes. Ese momento del pasado será el utilizado por Zemo
para enfrentar a “Los Vengadores” en la parte final.
El tormentoso pasado de Bucky le martiriza, un pasado del
que pretende huir y del que Steve Rogers pretende rescatarle para redimirle.
Es coherente, por tanto, que esa pelea final sea en una base
secreta de Hydra para crear más “Soldados de Iniverno”. Un Escuadrón de la
Muerte de Hydra.
Los personajes están muy bien desarrollados a través del
excelente conflicto que genera la división. Todos tienen su importancia y los
principales superhéroes tienen una gran profundidad dramática. Incluso se
mencionará a Thor y Hulk, para que los recordemos.
Bucky Barnes es uno de los personajes más ricos del film y
de toda la colección de películas Marvel hasta la fecha. Un personaje
secundario, gris en apariencia, que va pasando de héroe a villano y viceversa
según avanzan los títulos, que no ha tenido título propio, aunque la segunda de
esta saga llevó su nombre, pero que ofrece un conflicto dramático y una
evolución excelentes. Aquí vuelve a ser clave en la trama, el que da el
pistoletazo y provoca los movimientos del resto. Él será el asesino de los
padres de Tony Stark, algo que descubriremos en un flashback junto a Tony,
además de ser el sospechoso del ataque terrorista en Viena planeado por Zemo
para enfrentar a “Los Vengadores”.
Él es un hombre que va recuperando su humanidad y su antiguo
ser, su esencia, pero teme lo que bulle en su interior y no controla, esa clave
secreta que lo convierte en un soldado zombificado al servicio de manos
peligrosas. Esos actos ajenos a su voluntad le han creado un sentimiento de
culpa agudo, por eso pretende huir de todo aquello, pero el pasado le perseguirá.
Asumirá que no era consciente de lo que hacía, pero el hecho incontestable y que no se perdona es que lo
hizo…
Entrañable es la incipiente relación entre Wanda, La Bruja
Escarlata (Elizabeth Olsen), y Vision (Paul Bettany), que deberá terminar en
matrimonio. A Vision le veremos en plan Arguiñano cocinando con su cerebral y
sensata manera de proceder.
Spiderman es uno de los grandes aciertos del film. Alejado
de los anteriores que tan exitosos han resultado en pantalla, tenemos a un
adolescente puro y duro, mediocre en líneas generales, temeroso de su amada
tía. Un quinceañero normal al que Stark le hará un traje a medida para que le
ayude en su batalla contra el grupo del Capitán América.
No parará de comentar todas las jugadas y fascinarse con las
heroicidades de los demás héroes, además de bromear con sus propias
habilidades. Sus comentarios son como los de cualquier fan de los cómics y los
superhéroes. Incluso homenajeará a “El imperio contraataca” (Irvin Kershner,
1980) para vencer al gigante, pero lento, Ant-Man. Un Ant-Man que resulta
simpático, frívolo y divertido en la onda de su película propia.
“No sé si esta será tu primera pelea, pero nunca se suele
hablar tanto”.

Capitán América frente a Black Panther y War Machine; Ant-Man frente a Black Widow; Spiderman frente a Falcon y también el Soldado de Invierno; Iron Man contra La Bruja Escarlata y Hawkeye; Ant-Man agigantándose y entreteniendo a unos cuantos; Vision, que se tira la primera parte de la pelea desaparecido pensando en sus cosas, reaparece para cerrar la huida del grupo como preámbulo de una nueva pelea grupal (Iron-Man/Capitán América; Ant-Man/Black Widow; War Machine/Falcon; Spiderman/Bruja Escarlata y Hawkeye; Soldado de Invierno/Black Panther… y luego intercambio para que todo sea divertido y variado… mientras Vision vuelve a sentarse para mirar.
En apariencia y viéndolos uno a uno, se pensaría que el
equipo de Iron Man tiene mejores soldados, pero la cosa resulta igualada,
gracias especialmente a La Bruja Escarlata, que salva a varios unas cuantas
veces.
Una excepcional batalla y escena espectáculo donde nuestros
superhéroes se pegan pero no demasiado duro, con el inevitable colegueo que
subyace en la amistad. Con todo, la escena termina de forma dramática con el
accidente de War Machine, que facilitará la huida de “El Capitán América” y
Bucky. El resto del grupo quedará preso. Por fortuna, el amigo de Tony, James
Rhodes (War Machine), se recuperará con rehabilitación.
Quizá el menos acertado es Tony Stark en esta ocasión. Hay
algo de cambio de roles entre él y Steve Rogers, donde Stark aparece
repentinamente mucho más maduro y generoso, menos cínico e irónico, al que
veremos rejuvenecido diciendo adiós a sus padres antes de su muerte en un
accidente de coche. Una madre cariñosa que reprocha dulcemente a padre e hijo,
y una difícil relación entre los dos hombres de la familia. Del mismo modo,
tiene un problema con Pepper Potts que le impulsa a tomar las decisiones que
toma, como explicará a Steve. La buena de Gwyneth Paltrow no aparece en esta
ocasión, se ve que no pagaron lo suficiente o no daba ya el presupuesto. El
problema es que se nos presenta un Stark ya maduro sin excesivo recorrido hacia
ello, lo que chirría un poco, demasiado consciente repentinamente.
Picados desde la posición de Stark y contrapicados desde la
de la mujer que le reprocha sus actos, definen estilísticamente la conversación
que incide en ese cambio y en la toma de decisiones de Iron Man, como
posteriormente explicará al resto de sus compañeros.
Ese cambio de roles en realidad es coherente con “El
Capitán América”, al ser símbolo y esencia de la individualidad americana. En
esta entrega incluso le veremos tremendamente lanzado, cuando le dé un besito a
Sharon Carter (Emily VanCamp).
Por supuesto hay otros personajes con menos desarrollo, pero
con sus momentos divertidos. Ahí tenemos al Hawkeye, Clint Barton, interpretado
por Jeremy Renner.
“Me retiro, no sé, unos 5 minutos, y todo se va a la
mierda”. “Tendría que haber hecho estiramientos”.
Se maneja muy bien la gran cantidad de superhéroes que salen
en la película, al contrario de lo que ocurría en las primeras cintas de
“X-Men”, donde aparecían casi todos desdibujados. Hay muchos en roles
secundarios, pero que tienen su utilidad y protagonismo, con buenos momentos de
lucimiento tanto en solitario como en pelas acompañados. También se valen
acertadamente en muchos casos de las apariciones que han tenido en títulos
anteriores o en sus propias películas (Ant-Man, Spiderman…). Ant-Man (Paul Rudd), por ejemplo,
mencionará el encuentro que tuvo con Falcon en su título particular.
Son numerosos los enfrentamientos entre los superhéroes, lo
que es un auténtico placer para los fans.
Los dos bandos quedan bien diferenciados, aunque habrá
matices y cambios de decisión. La Viuda Negra (Scarlett Johansson), War Machine
(Don Cheadle) y Vision apoyarán a Iron Man. Luego se les sumarán Black Panther y
Spiderman. "La Viuda Negra" ayudará a escapar a "El Capitán América", jugando a
dos bandas en honor a su amistad.
Falcon se unirá al Capitán América. Además podrán contar con
Hawkeye, "La Bruja Escarlata", Ant-Man, que se sumará a este grupo porque sí y por
ir fuera de la ley, y el Soldado de Invierno.
La estructura de reclutamiento está impecablemente
ejecutada, evitando la reiteración de situaciones en una búsqueda incesante de
aliados uno a uno. Aquí se realiza todo de manera muy natural, con varios de
ellos aliándose inicialmente con Iron Man o el Capitán América,
posicionamientos iniciales y alianzas consiguientes con alguna entrevista
privada para sumar a los bandos (Spiderman).
Es cierto que la parte final, con ese inesperado giro en una
genialidad de guión, donde esperas una batalla de los superhéroes unidos contra
el Escuadrón de Hydra y te encuentras a un simple ser humano manipulando las
emociones de nuestros protagonistas para que se enfrenten entre ellos, tiene
ciertos aspectos algo forzados, como esa oportunísima cámara de 1991 que grabó
el robo y asesinato de Bucky a los padres de Tony para que Zemo pueda ponérselo
en video y provocar la pelea. Una sorpresa, a pesar de todo, muy lograda, y un
clímax que se aleja del tópico destructor de ciudades para hacerlo todo mucho
más oscuro, retorcido, inteligente, emocional y brillante, en una lucha de
intelectos más que otra cosa.
En esa última pelea, tanto Iron Man como Capitán América se
perdonarán la vida mutuamente, aunque se vuelve a dar como vencedor a Steve
Rogers, que es donde guionistas y directores tienen puestas sus simpatías
ideológicas.
Aunque renuncie a su escudo por estar hecho por el padre de
Tony, todos sabemos que será una decisión con poco recorrido.
En el epílogo asistiremos a la esforzada recuperación de War
Machine, James Rhodes, y al cameo de Stan Lee. Además de la emotiva carta ya
citada de Steve para Tony.
Las mayores críticas pueden proceder de los puristas del
cómic y las diferencias que encuentren en la adaptación, especialmente si no
asumen las legítimas libertades creativas de una adaptación, con todo lo que
ello significa, siempre que no atenten a la esencia de la tesis final y la
naturaleza de los personajes, sin entrar al fondo del asunto.
Todos los actores están magníficos en sus respectivos roles,
realmente cómodos en ellos en su mayoría, y las nuevas incorporaciones prometen
alegría. Eso sí, entiendo que mucha gente ya esté saturada de tanto hombre
enmascarado y disfrazado… no es para menos…
En definitiva, estamos ante un gran espectáculo que no debe
perderse ningún aficionado al mundo Marvel o de los superhéroes, pero tampoco
ningún aficionado al cine, porque es una película excelente.





























































