Estamos ante el paradigma de súper banda, un grupo compuesto
por verdaderos virtuosos de sus instrumentos que no escatiman en recursos para
exhibir todo su talento, complejas composiciones, largas fases instrumentales, desarrollos
melódicos extensos, vistosas melodías, espectaculares solos y una calidad e
innovación que han hecho de ellos el principal referente del Metal Progresivo.
Con “Images And Words”, Dream Theater sentaron las bases del
género, un disco que dentro de su complejidad es accesible gracias a sus melódicos
temas, logrando incluso estar dentro de listas de los mejores discos de Rock
melódico.
La calidad técnica de cada uno de los componentes de Dream
Theater es deslumbrante, su principal seña de identidad. Dream Theater, como
tal, nació en 1989, aunque John Myung, John Petrucci y Mike Portnoy ya habían
coqueteado antes juntos y formado Majesty, banda previa a Dream Theater, una “protobanda”.
Una vez se produjo el cambio de nombre, por asuntos legales, grabaron su
primer disco, “When Dream And Day Unite”,
que pasó sin pena ni gloria. Cambios en la formación y un nuevo contrato
posibilitaron que su segunda obra, la que nos ocupa, se convirtiera en el
verdadero impulso que necesitaban. James LaBrie se incorporó al grupo como
vocalista, ex cantante de Winter Rose, un aceptable grupo de Hard Rock
ochentero canadiense. El éxito del disco y sus singles, especialmente “Pull Me Under” empiezan a forjar su leyenda.
“Images And Words” es el disco de más éxito de un grupo que
lleva vendidos cerca de 14 millones de albúms en todo el mundo, meritorio
teniendo en cuenta el estilo musical que practican. La obra que nos ocupa es
absolutamente esencial en el género, una obra pionera que sienta las bases del
Metal Progresivo que posteriormente ellos mismos, juntos a otros grupos, irían
depurando, madurando y perfeccionando. Los 3 primeros temas del álbum fueron éxitos
del grupo, de los más grandes de su carrera.
En 1994 publican “Awake”, que mantiene un gran prestigio
crítico, un disco menos comercial, oscuro, y que en comparación con su
predecesor fue un fracaso comercial. Además supuso la despedida de Kevin Moore
del grupo. Le siguieron “Falling Into Infinity” (1997) que dio un giro más
comercial con la intención de recuperar el terreno perdido y volver a la senda
de “Images And Words”. Aquí contaron con el gran Desmond Child, el hombre
perfecto para intentar hacerse más accesible sin perder calidad, como era el
deseo. Con todo, los fans más tradicionales tienen en poca estima este álbum
precisamente por esa pretendida comercialidad.
“Metropolis Pt.2: Scene From A Memory” (1999) tiene en su título
un homenaje al primer álbum y a su quinto tema, “Metropolis Pt. 1: Miracle And The Sleeper”. Curiosamente el juego con las partes es simplemente eso, un
juego, ya que no estaba prevista una segunda parte. La curiosidad e insistencia
de los fans les llevó a hacerla para un álbum completo. Se trata de un disco
conceptual y su otro gran éxito. Narra la historia de un joven, Nicholas, que
es hipnotizado y descubre su pasado, relacionado con una chica, Victoria Page,
y su asesinato en 1928. Un álbum casi de confirmación, como reyes absolutos del
Rock Progresivo.
“Six Degrees Of Inner Turbulence” (2002) comienza como
acaba el anterior. Un disco notable, algo más irregular y de dos partes bien
diferenciadas. En 2003 llega “Train Of Thought”, quizá su disco más duro y
alejado del sonido Progresivo clásico del resto de sus trabajos, lo que genera
ciertas discrepancias en su valoración. Metallica tienen que ver con su
influencia en los ritmos pesados y contundentes que posee el disco.
“Octavarium” (2005), disco que conmemora los 20 años de la
banda, es su octavo disco de estudio, un buen trabajo que casi es un homenaje a
la evolución del género en sí mismo. “Systematic Chaos” (2007) y “Black Clouds
& Silver Linings” (2009) son los dos primeros trabajos realizados tras
abandonar Atlantic Records, el segundo de ellos supone el último trabajo del
batería Mike Portnoy con el grupo y está considerado una de las obras más
completas de la banda, aunque esto es difícil de discernir.
“A Dramatic Turn Of Events” (2011) es el debut de Mike
Mangini en la bateria, un buen trabajo, aunque no de los más destacados de la
banda. Este mismo año han publicado “Dream Theater”, que sigue la misma senda
del anterior.
Un discografía notable para todos los amantes de un género
tan complejo como el Rock Progresivo, género que revolucionaron, innovando y
creando un estilo propio e influyente desde las bien asumidas influencias de
grupos como Pink Floyd, Genesis, Deep Purple, Emerson, Lake and Palmer, Rush,
Iron Maiden, Metallica, Yes, Queen…
Tras esta larga trayectoria es evidente que "Images And Words"
sigue siendo un referente, un disco indispensable para todo aficionado al género
y el ideal para iniciarse, donde están contenidas todas las ideas que luego
irían desarrollando, complicando y evolucionando. Siempre será considerado la
principal referencia, aunque los seguidores del Progresivo más especializados
puedan encontrar en otros lugares placeres mayores… o no.
James LaBrie a la voz, John Petrucci en las guitarras, Mike Portnoy en la batería, John Myung al bajo y Kevin Moore a los teclados. Jay Beckenstein toca el saxo en Another Day.
-Pull Me Under: El mayor hit del álbum y del grupo, el tema
más exitoso. Misteriosas guitarras iniciales del omnipresente e imprescindible
John Petrucci (mi guitar hero favorito), batería que se suma con bombos predominantes y sintetizador casi
siniestro, una atmósfera que va envolviendo sin remisión hasta dejarte sin
resistencia antes de estallar en unos ritmos más vivos. Doble bombo y riffs
potentes y heavys mantienen el cambio en la introducción. Teclados vivos y
vistosos van adornando toda esta fase instrumental, la principal virtud de este
grupo de virtuosos músicos. Primeras estrofas por las que nos guía James LaBrie
hasta llegar a un magistral puente que rompe en virtuosos teclados. Estrofa más
heavy variando el ritmo y la entonación de forma perfecta, LaBrie manteniendo los
agudos. Nuevo puente, caja frenética, doble bombo trepidante y
“repiqueteador“. Una sensacional muestra de cambios de ritmo y virtuosismo
instrumental y compositivo en una conseguida melodía. Petrucci dejará breves punteos
a todo tren que darán paso al estribillo, a coro, con toques épicos y la
notable melodía. La variedad melódica, rítmica e instrumental del tema es de
una categoría excepcional. Los pesados riffs vuelven a aparecer como transición
a nuevas estrofas con una batería de riqueza magnífica en “charlie”, bombos,
caja, platos y todos los recursos que vengan a la cabeza. Nuevo puente, que es
casi un estribillo y la parte melódica más inspirada, con esa aceleración en el
ritmo, muy en la onda del power Aor. Teclados de transición que dejan paso a la
guitarra de Petrucci, que vuelve a introducir el estribillo, como en una carrera
de relevos, teclados, guitarra y estribillo con línea vocal. Parón atmosférico
donde el sintetizador se alza con el poder, los platos de la batería acompañan
y el bombo anticipa la ruptura con la potente guitarra del virtuoso Petrucci,
que se marca un excepcional solo, como suele acostumbrar. El estribillo vuelve
con sus variaciones rítmicas gracias a la riqueza de la base de ritmos. El tema
se va despidiendo con el riff, los ritmos más pesados y un sintetizador que
juega con distorsiones y fases sinfónicas junto a algunos coros que suenan como
un eco. Música compleja y de gran calidad instrumental en un disco ideal para introducirse en el estilo.
Es un temazo, sin lugar a dudas.
-Another Day: Un tema más convencional, uno de los que
explican por qué este álbum esté incluso en listas de grandes discos de AOR.
Canción de mucha melodía, muy conseguida y con los elementos virtuosos
habituales, especialmente la guitarra de Petrucci. Un tema muy aorero. Los
teclados hacen acto de presencia y tras unos sutiles gemidos la guitarra marca la melodía. Estrofas para la voz principal de LaBrie con base de
piano de gran belleza. Coros y acústicas se suman, así como los platos de la
batería, en las siguientes líneas vocales, que dan paso a un sensual saxo
tocado por Jay Beckenstein. Más estrofas suaves y sensibles, adornadas por el
saxo y con la voz de LaBrie comandándolo todo. En esta ocasión del puente sí
pasaremos al estribillo, previo paso por una fase de transición muy atmosférica y
sinfónica creada por el sintetizador, que será además la base para dicho
estribillo. LaBrie más intenso y agudo dándolo todo. Estrofas y estribillo de
gran lirismo en las mejores partes del tema, repleto de un sentimiento que no cesa
con la entrada del solo de Petrucci, soberbio. De vuelta en el estribillo, con
la batería desbocada usando el doble bombo ocasionalmente hasta terminar con el
agudo de LaBrie. Piano y saxo crean la atmósfera perfecta de la despedida. Gran
tema.
-Take The Time: El otro gran éxito del grupo, un nuevo tema
extenso, más de 8 minutos, con multitud de cambios de ritmo y detalles. El sintetizador
va creando la atmósfera, la batería retumbante marca la pauta y un sintetizador
aviolinado se suma a la fiesta. Arranque con el riff de guitarra y ritmos vivos
que dan paso al protagonismo del sintetizador. Nuevo cambio de ritmo donde disfrutaremos del bajo como principal
protagonista y estrofas con aparente dispersión en la línea vocal. Mucha
riqueza en el juego del sintetizador, arrítmico y de melodías distorsionadas.
La potencia del riff apareciendo de forma intermitente y la base casi
jazzística manteniéndose predominante. De forma repentina, en esta estructura
casi ocasional y dispersa, irrumpe el estribillo, de trabajados coros muy
elaborados y buena melodía. La siguiente estrofa mantiene una buena melodía y
la intensidad, muy ligada al estribillo donde sigue destacando el trabajo en la
base de ritmos de la batería de Mike Portnoy y el bajo de John Myung. Una gran
fase del tema que vuelve a enganchar con el estribillo. La canción cambia por
completo, se hace lenta y sugerente repentinamente, la voz de LaBrie adquiere
nuevos matices más delicados mientras desgrana estas nuevas estrofas, adornadas
por bonitos detalles de piano. La calma no dura mucho ya que la guitarra
principal puja por aparecer, primero con unos juegos “riffísticos” y luego con
una transición que cambia el ritmo y el tono del tema. Tendremos un bonito
duelo de guitarra y teclado, de mucha influencia en el Jazz y con ricos
detalles de adorno, siempre con la portentosa batería de Portnoy sosteniéndolo
todo. El solo de teclado es brillante pero no hay que perder nunca de vista a la
batería y al bajo, un instrumento que luce menos, pero que hace una auténtica
exhibición. Regresa al estribillo tras la lejana última ocasión donde pudimos
disfrutarlo y que concluirá con un parón donde el tema vuelve a hacerse lento,
tan solo vivo por un sencillo piano y un susurro de LaBrie, pero que irá
recuperándose gracias a la melodía de la guitarra principal, la latente batería
y el crescendo general que cae de lleno en el estribillo que nos despedirá
junto a un virtuoso solo de guitarra. Otro de los temas estrella.
-Surrounded: Teclado aorero inicial, suaves estrofas “baladeras”
y la voz de LaBrie más sensible que nunca. Precioso inicio. Es notable la
ligera aceleración que anticipa la entrada de la guitarra eléctrica
convirtiendo el tema en un medio tiempo. La batería se hará más activa y el
teclado cobra un protagonismo más vistoso. El tema pasa a ser un medio tiempo
con una gran riqueza en los ritmos de batería, que juega con los platos y el
“charlie” de forma excepcional entre golpes de caja. La voz de LaBrie sube el
tono en consonancia. Hay cierto toque setentero en el estribillo. Los teclados
pondrán el equilibro instrumental al final del mismo. Magníficas estrofas de
gran intensidad melódica tras la salida del estribillo, que retornan al mismo
pero cantado con mayor intensidad, de los mejores momentos del tema. Solo de
guitarra que nos lleva a una estrofa de ritmos más calmados pero mayor épica.
El tema parece concluir pero el teclado y la suave voz de LaBrie lo rescatan
transportándonos al inicio del tema y los momentos “baladeros” que lo
comenzaron. Un tema con estructura circular, melódico, intenso y conseguido.
Otra joyita.
-Metropolis Pt. 1: The Miracle And The Sleeper: 9 minutos de
tema, aunque no es el más largo del disco. Una introducción extensa, como
acostumbra el grupo, nos permite deleitarnos con el virtuosismo de la banda una
vez más. Progresión en la batería, latente guitarra eléctrica y estallido
musical que marca la melodía del tema. Tras los momentos más potentes el
teclado dejará unas cuantas figuras en nuestros oídos, breves, como un apunte
antes de que el tema siga cabalgando a lomos de la guitarra hacia las primeras
estrofas vocales. Elementos heavys matizados por una modulada melodía en la voz
de LaBrie y los coros. Pasamos por una parte más suave, atmosférica,
misteriosa, comandada por LaBrie y enmarcada en ritmos muy variados que rompe
de forma agresiva. Más coros acompañan a la principal línea vocal que sigue
avanzando sin pausa y compartiendo lugar con brillantes detalles de guitarra.
Los cambios de ritmos aparecen de forma repentina para una fase instrumental en
la historia del tema. Mucha guitarra virtuosa de punteos frenéticos acompañados
por el teclado y una batería demoledora. Variaciones rítmicas constantes y
detalles instrumentales de todos los componentes, Myung al bajo, Petrucci a la
guitarra, Moore a los teclados y, cómo no, Portnoy a la batería… Una
extensísima fase instrumental que finalmente cederá a nuevas estrofas vocales
que nos llevan a lo que puede ser el estribillo, que alberga el título del tema
y lo da por concluido. Un tema virtuoso.
-Under A Glass Moon: Una guitarra atmosférica, ambiental,
junto a un fondo de sintetizador, va creando el clima de otro extenso tema. La
batería comienza a exhibirse con el doble bombo y ritmos complejos. Pasamos a
una fase de la introducción instrumental más convencional y Heavy con riffs de
guitarra e incluso de sintetizador. Una vez saciados los instrumentos esperarán
a que se incorpore LaBrie para cantar las estrofas iniciales. Estrofas que se
van sucediendo con gran progresión y riqueza melódica, variando del tono aorero
a otro más Heavy con bombo trepidante en el estribillo. La fase riffera a cargo
de Petrucci antecede a una estrofa más suave que nos devolverá al estribillo.
La orgía instrumental lo eclipsa todo pasada la mitad del tema, bajo, batería y
sobre todo guitarra comienzan su exhibición. Excelente Petrucci. El teclado
también tendrá su aportación, muy brillante Kevin Moore también. El retorno del
estribillo nos llevará al final del tema. Otra complejísima exhibición.
-Wait For Sleep: El tema más cortito del álbum, tan solo 2
minutos y medio. Un piano de base a la voz de LaBrie en una bella melodía. Un
bonita balada que permite a LaBrie explotar sus tonos y timbres más delicados.
Un tema sencillo que parece querer llevar la contraria a la esencia propia del
grupo y sus complejas composiciones, variaciones melódicas y procesos
instrumentales.
-Learning To Live: El gran tour de force del grupo, el tema
más largo para concluir este brillante álbum, una de las joyas del progresivo.
Un teclado juguetón y unos entrecortados ritmos de batería y guitarra, que se
van transformando en su atronadora continuidad, nos preparan para la travesía.
Una clásica introducción de Dream Theater. Los teclados toman la cabeza de la
expedición y luego la ceden a sugerentes ritmos, pausados, donde el bajo pide a
LaBrie que comience con la línea vocal. La melodía sube en intensidad en sutil
progresión y la riqueza habitual, especialmente en la batería. Llegamos a una
estrofa, con cambio de tono y ritmo, que parece coquetear con los Queen más
sinfónicos en lo que viene a ser el estribillo. Riffs heavys transforman el
tema nuevamente en las siguientes estrofas. El tema se acelera, sustituyendo
los ritmos entrecortados por otros más vivos y ligeros que se favorecen de los
adornos de teclado, una fase de Rock melódico de calidad excepcional. Hay
muchos temas en uno, como suele suceder en este tipo de composiciones. La fase
instrumental comienza de forma sutil y rica, pródiga en matices, sin buscar
excesos virtuosos, los teclados se muestran y esconden, la batería repiquetea
al fondo, acústicas aparecen sentidas, vitales, melódicas y bellas, la
eléctrica coquetea con la melodía, seduce, y un grito de LaBrie nos lleva a una
orgía de pasión de guitarra y teclado. Son simpáticos los guiños españoles en
ciertos ritmos de piano y sintetizador a los que se suman batería y guitarra.
Jovial guitarra, luminosa, juguetona, con una melodía progresiva como base. El
estribillo hace retornar la voz de LaBrie por un momento. El tema se irá
despidiendo con otro de esos momentos inspirados instrumentales, la base de
ritmo encarando el final a la que se sumará la guitarra y coros como un eco. Un
final de calidad para un disco excelente.
Músicos espectaculares, melodías sensacionales, virtuosismo y
sencillez compartiendo escena, imprevisibilidad, donde los cambios de ritmo y
melódicos se suceden para sorprenderte siempre, con estructuras alejadas de lo
convencional, pero siendo accesible y cercano. Un disco de referencia,
indispensable para todo aficionado al Rock que quiera saber de sus evoluciones,
disfrutar de la mejor calidad instrumental del mercado y que sirve para
satisfacer a los más exigentes, evidentemente, así como para introducirse en el
género. Discazo imprescindible.
Dedicada a WSmith, de esas personas a las que da gusto dedicar algo.
Menudo regalazo Sambo, así da gusto... Jajajajajaja.
ResponderEliminarSi hay un grupo formado por virtuosos de sus instrumentos, ese es Dream Theater. Incluso con la baja de Portnoy (que si no es el mejor batería de hard rock le falta muy poquito), los DT han sabido continuar adelante y sus dos últimos discos mantienen el nivel y Mangini consigue que no se le eche en falta.
Aparte de Portnoy, Ruddess a los teclados y Petrucci a la guitarra son o Nexus 6 o de otro planeta. :-)
El Images and Words es el arranque de los Dream Thater, porque su primer disco, sin Labrie, no es más que una presentación en sociedad bastante aseada, pero nada del otro mundo. Ahora bien, el Images, como dices, es una de las cumbres del metal progresivo y encima es un disco comercial, cosa no sencilla en esto del prog rock la mayoría de las veces.
El Pull me under es el gran himno de la banda, uno de esos temas redondos por los que no pasan los años. Labrie, que en otros discos, acostumbra a gritar en las notas más agudas, aquí está sensacional y del resto de la banda es que sobran los comentarios.
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Aparte de la extensa discografía que comenta Sambo arriba, en 1995 sacaron un EP que tiene su tema más largo (23 minutos, en su último disco el tema central se queda a un minutillo...): "A change of seasons". El tema central, de ese nombre, de 23 minutos dividido en 7 partes es una gran joya. Está acompañada con versiones de los Led Zep, Queen, Pink Floyd y ¡Elton John!
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Los que no conozcáis a Dream Theater, echadle un vistazo, que merecen mucho la pena.
A mí me gusta especialmente el "Metropolis part 2, Scenes from a memory", que es su disco más Pink Floydesco, por así decirlo, pero el Images and Wrods es una maravilla.
Ah, se me olvida, entre sus influencias, una tan improbable como Marillion, tanto los de Fish como los de Hogarth.
Magnífico comentario, especialmente me interesaba ver cuál era tu disco favorito de la banda jaja. No es tan raro que esté Elton, aunque no me preguntes por qué jajaja. Marillion tiene su sentido, se cogen cosas de lados que aunque en apariencia no encajen pueden llegar a hacerlo de pleno.
EliminarSí, Dream Theater ha invitado a tocar con ellos en más de una ocasión a los componentes de Marillion.
ResponderEliminarPor cierto, como te comenté, Ruddess participa en la última joyita de Ayreon, "The theory of everything", que es un disco de teclistas, sin lugar a dudas: Wakeman, Keith Emerson y Ruddess dándose la réplica.
Es lo bueno del prog rock, que los músicos son espectaculares. Jejejejeje...
Esque para tocarlo necesitas un nivel técnico muy bueno, no va cualquiera. Recuerdo, si no me falla la memoria, que te gustaban Marillion.
EliminarLos primeros discos de MArillion, antes de que Fish, su cantante, abandonara la banda, son auténticas obras maestras. El "Script for a Jester's tear" y el "Misplaced childhood", que sentaron las bases del neoprog, son dos discos espectaculares. Aparte de eso, antes sacaron un EP con su versión del Beowulf, "Grendel", que es una maravilla: el "Supper's ready" de los Genesis dado la vuelta.
ResponderEliminarFish tuvo problemas con las drogas y el alcohol y tuvo que dejar la banda. Ficharon a Hogarth como cantante y ya no recuperaron el nivel. Tienen algunos álbumes excelentes y otros muy mediocres, pero los que cito son joyas.
Fish en solitario también ha tenido altibajos pero este año ha sacado un disco "A feast of consequences", que tiene un tema de media hora más o menos sobre la Batalla del Somme, "High wood suite" (su abuelo combatió allí) que es una maravilla.
¡Cágate, un tema de más de media hora! A mí Marillion me gustan también, aunque no los frecuente en exceso.
EliminarSupongo que si un músico español dedicara un tema o disco a una batalla de la 1ª Guerra Mundial o de la Guerra Civil sería tachado de... vete a saber. A ver si lo escucho.
Es media hora dividida en 5 partes entrelazadas (jajajajajaja, hablamos de rock progresivo...)
ResponderEliminarLa primera es la visita al cementerio donde están los muertos de los combates en High Wood, un bosque ocupado por los alemanes en la línea del Somme, donde combatió su abuelo y donde casi murió un tal Robert Graves, por cierto.
La segunda es el inicio del asalto a High Wood. La tercera viaja hacia atrás cronológicamente y cuenta la formación del "army of pals" de Kitchener cuando todos pensaban que la guerra duraría un par de meses.
La cuarta es el desenlace de la batalla y la quinta es el final de la guerra. Magnífico. El mejor Fish desde hace 30 años.
Fish ha escrito varios temas "pacifistas" tanto en solitario como con Marillion, pero en vez del mensajito habitual considerando monstruos a los militares, tiene un grandísimo respeto hacia ellos y se centra siempre en el horror de la guerra y en las actuaciones de los dirigentes de los países que llevan a ella. Los soldados son héroes para él (Forgotten sons con Marillion o este High Wood, por ejemplo). Igualito que aquí...
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Jejejejeje... Espero que nadie haga una canción sobre la Guerra Civil. Con las películas basta. Arggg
Ah bueno, si es con pausas y tal vale jaja.
EliminarDe Robert Graves tengo ahí para leer uno de mitos griegos jajaja. Gran reflexión y justa la de Fish.
Te imaginas a Ana Belén haciendo un tema Progresivo sobre la Guerra Civil jajajaja
Ana Belén cantando a la Guerra Civil según textos de Saramago.
ResponderEliminar_____
El libro de Graves sobre la mitología griega està muy bien.
Tiene un libro de memorias tempranas, "Adiòs a todo eso", donde narra su experiencia en la Primera Guerra Mundial que es muy interesante.
El primer tercio del libro no tiene mucha miga, pero a partir de cuando estalla la guerra, el relato de la vida en las trincheras es fantástico. Cuenta también su casi muerte en el Somme, en High Wood, precisamente. El libro está muy bien.
A ver si me hago con él, Graves es un gran autor.
EliminarSaramago... el ideal jajajajaja
Grande Mrsambo como siempre, aunque para mi gusto, prefiero Awake, quizás porque me tocó hace algunos años en una banda de progresivo hacer el tema de 6:00, al bajo y eso no se olvida en la vida por el intríngulis que tiene.
ResponderEliminarNo pierdas de vista a bandas antológicas del progresivo de los 70 como Caravan o Gentle Giant por poner un ejemplo o Proto Kaw, mas reciente con esta joyita en directo: http://www.youtube.com/watch?v=ztKkicjqte4.
Para los enamorados de este estilo, ahí dejo un link que es una auténtica gozada. No hace falta decir de qué va porque es autodidáctico y gusta ir descubriendo todos sus entresijos.
http://www.progarchives.com/
Feliz Navidad y gracias por tus aportaciones al mundo de la música y en especial del cine.
Lakland
Qué gusto verte por aquí Lakland. Yo creo que los fans o muchos de ellos deben tener otros favoritos, no sería raro, pero este creo es su disco de referencia y el más exitoso.
EliminarMe ha encantado eso de que tocaste al bajo temas de Dream Theater, eso no lo dice cualquiera!! Me huebiera gustado verlo.
Ahora mismo voy a disfrutar de estas joyas que nos has dejado. Muchas gracias por tus palabras.
Feliz Navidad para ti y los tuyos, que lo paséis muy bien. Un abrazo fuerte.
Gracias socio, no se merece. Tiene narices la cosa, hablar de Caravan y acabo de leer que el batería ha fallecido tras una penosa enfermedad. Hay un video de la época donde hacen una actuación en la tv británica y entondes él, barbilampiño, antes de dejarse un inconmensurable bigote, se da un aire a Nadal de chaval; igual son alucinaciones mías pero, mira, mira...
ResponderEliminarhttp://www.youtube.com/watch?v=2hsp-C6mQGo
P.D. Recomiendo encarecidamente su disco insignia " In the land of grey and pink ", una delicia para la época aquella.
http://www.youtube.com/watch?v=BmMdB_X7okg
Un abrazo, genio
Lakland
Jajajajaja en esa cara redondeada estilo Nadal. Pues me bajo el disco ahora que estoy en plena orgía descargadora para luego comprame en Reyes y tal... jajajaja.
ResponderEliminarNo sabía de su muerte yo.
Un abrazo crack.