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jueves, 7 de abril de 2016

JOHN KATZENBACH: El Psicoanalista (Actualizada)

LITERATURA









Hace unos cuantos años que leí este estupendo thriller, supongo que al poco de salir cuando empezó a sonar. Me lo regalaron… tengo buenos amigos. Esperaba un best seller convencional, entretenido, pero me encontré una estupenda pieza de orfebrería, un thriller psicológico de diseño tremendamente inteligente y de estructura asombrosamente sencilla.

Es raro que tras esta novela no me lanzase a por más obras del autor, pero todo se andará, porque desde luego merece la pena sumergirse en este duelo de inteligencias e ingenios, este juego del ratón y el gato.

El psicólogo Frederick Starks, profesional cualificado de vida rutinaria y tranquila, recibe un día un anónimo firmado con pseudónimo, Rumpelstiltskin (personaje antagonista de un cuento de hadas clásico), que le amenaza el día de su cumpleaños. Su regalo es una propuesta, o descubre su identidad en menos de 15 días o deberá suicidarse. En caso de incumplir el pacto, sus familiares irán muriendo uno por uno… Así, sin anestesia.

John Katzenbach, hijo del político demócrata Nicholas Katzenbach, es periodista además de escritor. Reconocido por sus thrillers elaborados, retorcidos, donde predominan los planteamientos oscuros, los juegos psicológicos también muy elaborados y un desarrollo minucioso y preciso, inteligente, logró con “El psicoanalista” su obra más conocida y exitosa.

Katzenbach retrata con precisión, en una trama adictiva y con una prosa directa, lo fácil que es destruir una vida por lo vinculado que estamos a lo accesorio, por lo que dependemos de lo material, para descubrir, una vez desnudos, quienes somos realmente.

Gran detallismo el de Katzenbach en una estructura sencilla, la destrucción de una vida paso a paso, en la primera parte, y el intento de recomposición en la segunda. Hay artificios y licencias, pero la exposición y desarrollo de los hechos es elaborada, inteligente y fascinante. Una descripción minuciosa, meticulosa y escrupulosa.

Rumpelstiltskin destroza la vida de Starks, un hombre que lo tenía todo, de vida tranquila, y que se verá sin nada, viéndose obligado a reestructurar su vida, a reflexionar sobre la misma, sobre lo que la forjaba. Se sugiere así una reflexión sobre la cómoda vida moderna y su materialismo burbuja, que nos aleja de lo más real y tangible, incluso del horror.

Por tanto, hay un proceso y viaje de redención y madurez, a través de la pesadilla y la aventura, donde nada debe darse por supuesto y todo debe reconstruirse, para nuestro personaje protagonista. Es algo similar a lo planteado por David Fincher en “The Game” (1997). Se la podría definir tranquilamente como una novela hitchcockiana.

Starks es un hombre que debe replantearse a sí mismo, volver a conocerse, ya que ha sido despojado de su yo anterior, de su vida, su trabajo, su dinero, su casa y su propia identidad, con lo que debe emprender un renacimiento, cual Ave Fénix, puro y duro.

Así se filtran reflexiones sobre la identidad: ¿Qué nos define: lo que tenemos, lo que logramos o el proceso para llegar a ello?

El odio, por encima del amor, será el motor principal de las motivaciones de los dos antagonistas. Del mismo modo, las ideas y conceptos como el sentimiento de culpa, la sed de venganza, el sentimiento de pérdida, la necesidad de reencontrarnos, de descubrirnos, de sobrevivir, de existir, son elementos claves de la novela.

Un juego de ratón y el gato, donde se enfrentan la inteligencia destructora y caótica que representaría Rumpelstiltskin, con la creadora y reformadora que personificaría Starks. Cuando una es dominante la otra no puede prevalecer, lo que vuelve a sugerir otra interesante idea: la de equilibrio.

Estos juegos, o planteamientos, como un duelo de inteligencias, un reto de ingenios, me gustan especialmente.

Me sorprendió que esta novela no tuviera adaptación cinematográfica, ya que algunas de su autor las tuvieron, pero eso se corregirá con prontitud, ya que está preparándose tanto esta como otras basadas en otros títulos de Katzenbach.


Una muy apreciable novela de intriga, un thriller elaborado, atractivo y adictivo, que una vez empieces no podrás soltar. Una obra inteligente de entretenimiento que con sus licencias es ideal para momentos de evasión. Recomendada.


viernes, 3 de agosto de 2012

JOHN KATZENBACH: El Psicoanalista

LITERATURA








El psicoanalista Frederick Starks recibe una carta de un tal Rumpelstiltskin en la que le amenaza con destruir la vida de algún familiar suyo si no descubre su verdadera identidad. Le da de plazo 15 días, si transcurrido ese tiempo Starks no lo ha averiguado deberá suicidarse.

Así se inicia “El psicoanalista”, un truculento juego psicológico donde nada es lo que parece.

John Katzenbach, al autor, dedica gran atención a las investigaciones, a los detalles, una minuciosidad y meticulosidad que se agradece en los thrillers más enrevesados. Este escritor es también periodista y ha sido guionista. Algunas de sus novelas han sido llevadas al cine y ésta que nos ocupa es carne de cañón, indiscutiblemente. Su primera obra, “Al calor del verano”, se adaptó con el título “Llamada a un reportero” (Phillip Borsos, 1985); “Juicio final” se adaptó como “Causa justa” (Arne Glimcher, 1995) o “La guerra de Hart” que tuvo su adaptación en 2002 por Gregory Hoblit

Un estupendo thriller hitchcockiano que hará las delicias de los aficionados a este tipo de lecturas. Un libro estupendo como lectura evasiva y de entretenimiento del que el propio Hitchcock podría haber hecho algo potable, no en balde contiene algunos de los temas predilectos del director, como el del falso culpable.

Dividido en dos partes bien diferenciadas. Una primera donde el villano tiene la hegemonía absoluta, y una segunda donde el protagonista trata de salir a flote.

Un juego de inteligencias bien elaborado, sin que se rehúya de los artificios y licencias, con la estructura del perro que persigue al gato, con un villano brillantísimo y un protagonista que no le va a la zaga.

Buena prosa, bien narrada, directa, meticuloso detallismo en la trama y averiguaciones, una novela que entretendrá sin lugar a dudas a todos los amantes del thriller psicológico y las tramas enrevesadas, con protagonistas atractivos y retorcidos.

Un viaje a los infiernos, una caída a lo más bajo, una depuración vital y un resurgir.

Particularmente prefiero la primera parte por el factor sorpresa y los sucesos cada vez más extraños que se van sucediendo y que atrapan al protagonista en una telaraña aparentemente irresoluble. Con todo, la atención se mantiene hasta el final, como es lógico, para ver si nuestro protagonista es capaz de lograrlo.

Escrito con corrección, bien narrado, sin alardes estilísticos ni brillantez literaria, pero muy entretenido.