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miércoles, 13 de junio de 2012

Crítica: DONNIE DARKO (2001) -Última Parte-

RICHARD KELLY










18 de octubre de 1988. Quedan 12 días.

El diagnóstico de la psiquiatra para mantener una ambigüedad que nunca es tal, es que Donnie intenta escapar de la realidad, de lo que le resulta amenazador. Esquizofrenia para explicar sus visiones. Al mismo tiempo veremos como Donnie, empastillado, ve a Frank y como el ojo derecho del conejo se ilumina. Este Frank es como una vuelta de tuerca a la estupenda película de Henry KosterEl invisible Harvey” (1950).



Jim Cunningham, Patrick Swayze, nos mostrará sus habilidades como gurú de la autoayuda. En los ejemplos que va comentando mencionará a un imaginario Frank que hará estallar a Donnie que procurará ridiculizarlo.



El descampado, con la única decoración de unos viejos sofás y algún trasto, es el lugar de evasión de Donnie, lo veremos primero con los amigos en su conversación sobre pitufos y luego con su novia.

Una nueva conversación con su profesor desarrolla las reflexiones sobre los viajes en el tiempo, se hablará del destino, de un destino prefijado al poder predecir lo que ocurrirá, las contradicciones que eso conlleva, el canal Dios, los actos de Dios…

Donnie mirará su calendario, no está marcado aunque estamos a 18 de octubre. Las coincidencias se siguen sucediendo, la cartera de Jim Cunningham es encontrada por nuestro protagonista por casualidad, lo que le facilitará su dirección para quemar su casa posteriormente. También le veremos dar su primer beso a Gretchen.




El siguiente encuentro con Frank será en el cine, ante una dormida Gretchen, aquí se homenajea a “La última tentación de Cristo” (Martin Scorsese, 1988) y “Posesión infernal” (1981) la cinta de Sam Raimi que es proyectada. Una vez más se juega con los conceptos del infierno, Dios, las posesiones, la perturbación mental en un vano intento de ambigüedad… En su conversación con Frank veremos que el conejo tiene el ojo derecho herido tras la máscara. La referencia de Frank al “traje de hombre” de Donnie vuelve a sugerir el carácter especial del protagonista. En la pantalla donde se proyecta “Posesión infernal” aparecerá un portal temporal que acabará mostrando la casa de Jim Cunningham, la que quemará Donnie. En la proyección de “Posesión infernal” aparece un reloj parecido al que vimos, y veremos, antes del acontecimiento del motor de avión en casa de los Darko.


Mientras Donnie expía y purifica, en el colegio tiene lugar una representación infantil, veremos a la niña oriental, Cherita Chen (Jolene Purdy), en una performance llamada “Ángel de otoño” y al grupo de la hermana pequeña de Donnie hacer su baile al ritmo del “Notorius” de Duran Duran. El ego de Jim Cunningham será mostrado con un enorme cuadro con su retrato en su casa. Volveremos a ver a Cherita, tras su actuación, sentada bajo la enorme estatua del perro mascota del instituto como la vimos en el plano secuencia del colegio anteriormente.

La purificación y expiación mediante el fuego acaba desvelando la condición de pornógrafo infantil del aparentemente puritano Jim Cunningham.


24 de octubre de 1988. Quedan 6 días.

Drew Barrymore es despedida por sus métodos, es decir, el uso de un libro de Graham Greene que parece servir de inspiración para inundar escuelas y quemar casas. En su desahogo Barrymore pegará un grito con Cherita, una vez más, como testigo único y solitario.


El grupo de la hermana de Donnie debe viajar a California para participar en un concurso al haber sido seleccionado, pero la profesora retrógrada no podrá ir por querer encabezar la defensa a su adorado Jim Cunningham, todo el plan sigue su curso. Era necesario que Donnie quemara la casa para que se destapara el escándalo de pornografía infantil y así impedir que la profesora fuese con el grupo y lo hiciera la propia madre de Donnie. Una estructura de dominó, toda la película la tiene. Una acción desencadena un conjunto de consecuencias que llevan al fin perseguido. Esto sólo es posible mediante el ojo que todo lo ve de Frank. La escena donde Kitty Farmer pide a la madre de Donnie que vaya en su lugar al concurso está encadenada con un plano del calendario que antes vimos vacío pero ahora veremos marcado y con un dibujo de un conejo. Así comienza una emotiva y tierna escena entre madre e hijo.

La madre se irá en avión con la pequeña hermana de Donnie. El avión.

26 de octubre de 1988. Quedan 4 días.


En su despedida Drew Barrymore dejará otra guía para Donnie, “Cellar Door” (Puerta al sótano). Un nuevo encuentro con Cherita y sus orejeras nos descubre la admiración que la pequeña china tiene por Donnie, tiene un diario de él. Donnie se pondrá sus orejeras, como ella, se aislará del mundo. Un Donnie hipnotizado confesará todos sus actos vandálicos y verá a Frank, una vez más en un estado alterado de consciencia.


29 de octubre de 1988. Queda un día.

Una calabaza con forma de conejo preside la cocina donde Elizabeth (Maggie Gyllenhaal), da a Donnie la noticia de su admisión en Harvard. Como en otras escenas no descubriremos su presencia hasta que Donnie la interpele. Para festejarlo darán una fiesta que será el desencadenante del final. En esta fiesta veremos de nuevo al gordo que aparece en el beso frustrado entre Donnie y Gretchen, una de esas peculiaridades estilo Lynch que tiene la película. En esta fiesta todas las tramas se acaban uniendo, Donnie y Gretchen consuman su amor, un amor preparado a conciencia por Frank el conejo, ante la llamada de la madre de Donnie avisando de su regreso. Al mismo tiempo veremos a la hermana mayor preguntar por un tal Frank, su novio seguramente. También veremos a la hermana pequeña con un peluche de un unicornio, recordemos que escribió una historia breve llamada “El último unicornio”. Se nos mostrará un plano del mismo reloj que vimos al inicio de la película, el tiempo se acaba.



30 de octubre de 1988. Quedan 6 horas.

Al habitual recurso de las cámaras lentas o aceleradas tras los intertítulos ahora se añade un plano donde la cámara gira mostrándonos la realidad alterada en la que vive Donnie, ahora mucho más acentuada. Estamos en Halloween. Donnie, Gretchen y el grupo de amigos cogerán sus bicicletas para visitar a la “abuela muerte” en una escena que nos recordará a “E.T. El extraterrestre” y la secuencia donde se disfrazan también en Halloween y usan sus bicicletas.



En la casa de “abuela muerte” se precipitarán los acontecimientos, los malotes del instituto amenazarán a Donnie y sus amigos, un coche parece actuar de Deus et machina y venir al rescate pero desgraciadamente atropellará a Gretchen, este hecho provocará la reacción visceral de Donnie que dispara a uno de los chicos del coche, uno con un disfraz de conejo, en el ojo. A Frank. Es indispensable entender que Donnie debía enamorarse sinceramente de Gretchen para que su reacción fuera precisamente la que tiene.



Un picado sobre Donnie avisa del inminente final, observará las amenazantes nubes que van formando un canal sobre su casa. Donnie recordará las palabras de Gretchen sobre lo que puede motivar querer volver atrás en el tiempo, cambiar los malos momentos, sustituirlos por algo mejor. Acto seguido veremos el avión en el que van la madre y la hermana de Donnie, que será el vehículo de metal que se introducirá por el agujero de gusano, un tornado que parece estar formándose… Es el motor de ese avión el que impactará en la habitación de Donnie. Ahí está el viaje en el tiempo, el bucle temporal y la explicación a que no se localice el avión siniestrado.



Un clip con momentos vividos yendo hacia atrás nos acabará por explicar todo.

La explicación.

Donnie escribe una carta a la “abuela muerte” mostrando ser plenamente consciente de lo que tiene que hacer. La carta que parecía esperar eternamente la anciana. El sacrificio de Donnie lo relaciona de manera evidente con Jesucristo, de hecho, como he comentado, las referencias religiosas salpican la narración. Nuestro protagonista se tumbará en la cama a asumir su destino para que el bucle temporal se cierre. Es ahora cuando entendemos el sentido de esas escenas donde Donnie aparecía dormido en todo tipo de lugares al amanecer, se resistía, no sabemos si de forma inconsciente, a asumir ese destino, por eso el bucle se repite una y otra vez. Para asumirlo debía ser plenamente consciente de todo para que decida por propia voluntad, ahí interviene el personaje de Frank que le guía para mostrárselo todo. Debe ser un acto de voluntad del propio Donnie. El accidente de avión produjo un bucle temporal con su consiguiente paradoja, para cerrarlo el “elegido”, Donnie, debe sacrificarse. La película se inicia dentro de ese bucle que desconocemos cuantas veces se ha repetido. Este punto es importante, entender que iniciamos la película dentro del bucle temporal. Es por ello que Frank, uno de los muertos en ese universo alternativo, puede guiar al “elegido” al saber qué ocurrirá.  También le pasa a Donnie con esos gusanos acuosos que ve salir de la gente en ocasiones y que interpreta como destinos prefijados, todo eso ya ha pasado antes. Frank irá poniendo miguitas de pan para que Donnie las siga y llegue la conclusión que le muestre la necesidad de sacrificarse para romper el bucle. Hará que Donnie y Gretchen se encuentren, destapará el asunto de pornografía infantil que provocará que la madre de Donnie se vaya con su hija al concurso de baile y permita la fiesta que desencadenará la desgracia final etc. etc.





Cuando Donnie es consciente de lo que ocurrió y ve la posibilidad de cambiarlo no dudará en sacrificarse, así evitará las muertes de su madre, su hermana, su amada Gretchen y el propio Frank. Por ello en la escena anterior a la segunda caída del motor de avión se ríe con ganas y suspira aliviado.


Con su sacrificio rompe el bucle, ahora todo ha cambiado, por ello vemos a todos los personajes en otro plano que los unifica mientras suena el gran tema de Tears for Fears, en versión de Gary Jules, “Mad world”, reaccionando de una forma extraña, como si despertaran de algo, y donde todos muestran una sensación de deja vu. Así la psicóloga se levanta alterada, Jim Cunninghan llora desconsolado, los profesores Drew Barrymore y Noah Wyle duermen plácidamente juntos, Kitty Farmer se lleva la mano a la boca intrigada, Cherita tiene una cara relajada, el imprescindible Frank se lleva sutilmente la mano al ojo en el que le disparó Donnie en el universo alternativo que presenciamos, o veremos a la propia Gretchen saludar a la madre de Donnie que le devolverá el saludo, como si algo las hiciera reconocerse de alguna manera.


Muchos de estos planos muestran cuadros en las habitaciones de algunos de los personajes citados.

Uno de los aspectos más destacados de la cinta es su banda sonora con Tears for Fears, Echo and the Bunnyman, Duran Duran, The Dead Green Mummies, Joy Division, The Church… entre los grupos que se pueden oír.



Las claves, por tanto, están al inicio y al final de la cinta, el desarrollo, el grueso de la narración, nos muestra los hechos y sucesos por los que Donnie actúa como actúa. Las dificultades radican en el inicio y el final. En los procesos de hipnosis Donnie parece saber o recordar cosas, quizá residuos de anteriores pasos por el bucle… Esta es la explicación válida, la de la esquizofrenia no se sostiene por lo comentado del punto de vista, hay muchas escenas donde Donnie no está presente.


Una cinta que no es tan complicada como parece, en verdad. Existe un corte del director donde se explicitan algunas de las claves mencionadas y alguna otra. Es recomendable también conocer el libro ficticio “La filosofía de los viajes en el tiempo” donde se dan muchas de las claves mencionadas y algunos detalles más.

Los mayores defectos de la cinta ya han sido resaltados, el simplismo de los elementos políticos que se introducen y el retrato caricaturesco de algunos de los personajes, también muy simplista. Con todo, es una película de culto con todo merecimiento. Muy disfrutable. Notable.

 






martes, 12 de junio de 2012

Crítica: DONNIE DARKO (2001) -Parte 2/3-

RICHARD KELLY








 Karen Pomeroy (Drew Barrymore), mencionará en su clase a Graham Greene y su obra “Los destructores”, que es una referencia que enseguida cobrará sentido ya que los protagonistas de este relato inundan y destruyen una casa (además de quemar dinero), algo que hará también Donnie en el futuro. La relación es evidente pero el personaje de la profesora Farmer hará hincapié en ella. La idea de esos chicos era cambiar las cosas, exactamente la de Donnie, aunque todavía no sea completamente consciente de ello. Estos conceptos convierten a Donnie en un personaje casi nietzscheano.


Elementos como el agua o el fuego son simbólicos, la purificación, la expiación, la depuración... Donnie inundará el colegio y quemará la casa de Jim Cunningham, todo por consejo del conejo Frank que parece ser consciente de todo lo que pasará, un ojo que todo lo ve, como el que vimos en la habitación de Donnie, un viajero del futuro, casi una deidad. Todo es un plan para que Donnie restablezca las cosas y el bucle en el que están atrapados desaparezca. Así Gretchen elegirá sentarse al lado de Donnie, están predestinados, deben enamorarse. Drew Barrymore apenas tiene papel pero dota de cierta sugerente extrañeza a la profesora que interpreta.


La aparición de la “abuela muerte” (Patience Cleveland), nos hace sospechar que hay algo en ese personaje que no sabemos, una abuela aparentemente loca que como tantas veces es visionaria.

Todas las criaturas de este mundo mueren solas”.

La inolvidable Katharine Ross interpreta a la psicóloga de Donnie, a quien vemos por primera vez en terapia contando la aparición del conejo Frank, su venida del futuro y la pronta finalización del mundo.


Donnie Darko” hay que entenderla también como un retrato desmitificador de la sociedad del bienestar, donde detrás de las urbanizaciones y los barrios acomodados y pulcros, familias y vecinos aparentemente intachables, casas y convivencia aparentemente idílica, se esconden en el interior de sus paredes pederastas, personas insatisfechas y retrógradas que buscan en los gurús de la autoayuda una forma de escape, evasión, maltratadores... Un conservadurismo mal entendido. La familia de Donnie es conservadora pero dista mucho de las ideas retrógradas, incluso sobre la cultura, de la profesora Kitty Farmer, que llega a cuestionar que se enseñen obras de Graham Greene y prefiere poner los videos de autoayuda de su adorado Jim Cunningham, “Controlando el miedo”, en sus clases.


La aparición de un sueño redundaría en la idea de que lo que vemos es la mente perturbada de Donnie, aunque enseguida aparezca el conejo Frank. En ese sueño se aprecia la escuela inundada que es, precisamente, lo que hará al despertarse tras la llamada de Frank, inundar la escuela. Esto plantea ciertos problemas, o dudas, ¿es capaz Frank de introducirse en los sueños de Donnie o es un error de punto de vista? Las dos opciones, una vez tenemos todos los datos, son válidas, así que mejor quedarse con lo que no supone un error.


6 de octubre de 1988. Quedan 24 días.

La inundación provoca que Donnie y Gretchen se encuentren, se gusten y se citen… Es decir, la inundación era, evidentemente, un plan diseñado para que los dos chavales se enamorasen, algo que resulta fundamental para que Donnie acometa lo que debe acometer.

Todos los personajes que aparecen en la película son absolutamente indispensables en el engranaje de la trama, todos tienen una función indispensable que deben cumplir y a los que Donnie, el punto de contacto con todos ellos, debe movilizar. Es por ello que los planos secuencia al inicio de la cinta o en el colegio, antes mencionados, donde las cámaras lentas y las aceleraciones se suceden y nos presentan a unos personajes y no a otros son tan importantes, son los planos vertebrales.

La hermana pequeña escribirá una historia llamada “El último unicornio” que parece referirse a lo que va a vivir su hermano, un unicornio, un ser mitológico, único. Un hacha aparece clavado en la estatua del colegio, un enorme perro, lo que supone que el que la clavó posee una fuerza considerable, además en el suelo aparece la pintada “Me obligaron a hacerlo”.

En el paseo protector de Donnie con Gretchen gracias a la inundación, la chica cuenta que su padrastro tiene problemas emocionales, algo con lo que se identifica Donnie ya que él también los tiene. El padrastro dio cuatro puñaladas a su madre. Esta historia vuelve a incidir en lo oculto de esas idílicas vidas donde todo parece perfecto pero que esconden, como en “Terciopelo Azul” (David Lynch, 1986), una verdad bien distinta. Toda esta idea relacionada con la América conservadora de Regan.


La psiquiatra intentará una sesión de hipnosis con Donnie que acaba sacando sus deseos más ocultos, en este caso los sexuales. Es un jovencito, tiene las hormonas a tope, no podemos culparle. Una extraña pintura de un rostro inicia la escena de hipnosis, en un principio parecen simples manchas que cobran sentido una vez nos alejamos con un zoom de retroceso de ella, es decir, exactamente como el planteamiento de la película. También observaremos una máscara blanca que sirve como decoración. Las máscaras son importantes, el propio Frank lleva una y nada es lo que parece.

Gretchen hará mención al peculiar nombre de Donnie, lo comparará con el de un superhéroe y, ciertamente, algo de eso hay.

El malote del colegio, al que vimos en el plano secuencia anterior, amenazará a Donnie. Este personaje en apariencia intrascendente será vital en los sucesos que desencadenarán la resolución final, como dije, todos los personajes tienen su función y están ahí por algo muy concreto. Donnie mostrará con sus amigos, en una conversación sobre la vida sexual de los pitufos, una capacidad lógica superior a la de ellos.



Se hace mención en no pocas ocasiones al tema del infierno, el fin del mundo, un apocalipsis en suma, una idea religiosa que de alguna forma viene subrayada con el personaje de la “abuela muerte”, que vuelve a aparecer buscando algo en el buzón, que nos remite al infierno y el castigo de Sísifo, condenado a subir una piedra por una montaña y a que ésta caiga una vez estuviera a punto de llegar a la cima, una y otra vez. Aquí la “abuela muerte” parece estar condenada a visitar el buzón eternamente.


Frank, el conejo, seguirá apareciéndose a Donnie y le dirá que los dos pueden hacer lo que sea y lo que quieran, sumando elementos a esa idea nietzscheana mencionada con anterioridad. También se tocará el tema de los viajes en el tiempo, Frank muestra una seguridad absoluta en que a Donnie no le pasará nada. Es el ojo que todo lo ve. Su pequeña hermana interrumpirá la extraña conversación mostrándonos que al conejo sólo lo ve Donnie. Se procura mantener así la ambigüedad sobre la naturaleza de las visiones de Donnie, ¿verdaderas o producto de su locura? ¿Es el conejo el que conociendo lo que va a ocurrir usa el libro de Greene para guiar a Donnie o es el propio Donnie quien se inventa al conejito para justificarse?

El mayor defecto de la cinta está en el aspecto caricaturesco que se da a algunos personajes y en la crítica política al conservadurismo de los años 80 en América, todo muy simplista, tosco y algo burdo. En este sentido volveremos a ver a la profesora Kitty Farmer abogar en contra de la cultura, los libros y demás, para defender los postulados de autoayuda de su gurú Swayze. La buena de Beth Grant parece fija en este tipo de papeles.

Se seguirá desarrollando la personalidad de Donnie, es rebelde, brillante, sensible y se mostrará contrario a la simplificación que hace de las cosas la profesora Farmer.

10 de octubre de 1988. Quedan 20 días.

Yo puedo mostrarte el camino”.

Donnie tendrá una conversación son su profesor Monnitoff (Noah Wyle), sobre viajes en el tiempo, esto se debe a la anterior conversación que vimos entre Donnie y Frank. La escena se iniciará, como de costumbre, con una cámara acelerada. En esta conversación se hará referencia a Stephen W. Hawking y su obra “Una breve historia del tiempo”, se hablará de los agujeros de gusano y demás, y se homenajeará a la obra maestra de Robert ZemeckisRegreso al futuro” (1985). También en esta conversación Donnie descubrirá que la “abuela muerte”, Roberta Sparrow, escribió un libro, precisamente, sobre viajes en el tiempo, es decir, el plan de Frank para que Donnie vaya descubriendo y dando los pasos adecuados sigue su curso.

Se nos menciona que Roberta Sparrow era monja y abandonó la iglesia tras una supuesta y extraña experiencia que fue la que le impulsó a escribir el libro que el profesor entrega a Donnie ("La filosofía de los viajes en el tiempo"). Todo esto redunda en el carácter progre de la cinta.

La chica china, con sus orejeras, es un testigo silencioso de todo lo que ocurre.

Donnie y su hermana pequeña saltan a cámara lenta en la cama elástica, al inicio solamente vimos a la hermana hacerlo. En otra conversación con la psiquiatra saldrá el tema del miedo a la soledad en referencia a la frase que la “abuela muerte” dijo a Donnie (“Todas las criaturas mueren solas”).

Los efectos especiales como esas formas acuosas que nos recuerdan a “Abyss” (1989) y “Terminator 2” (1991), que salen de los personajes y que ve Donnie, tienen total sentido teniendo en cuanta el tema del film. Estamos inmersos en un bucle temporal, el destino está fijado, es por eso que Frank puede guiar a Donnie igual que Donnie adquiere esa facultad para anticiparse brevemente a lo que va a suceder mostrado de esa forma visualmente. Esto le guiará hacia una pistola.

Oiremos sonar un avión varias veces, un recuerdo constante del hecho clave, como al principio de la película, por ejemplo.