SERIE TV
“En
1972, cuatro de los mejores hombres del ejército americano, que formaban un
comando, fueron encarcelados por un delito que no habían cometido. No tardaron
en fugarse de la prisión en la que se encontraban recluidos. Hoy, buscados
todavía por el gobierno sobreviven como soldados de fortuna. Si tiene usted
algún problema y se los encuentra quizás pueda contratarlos”
Así comenzaba EL EQUIPO A. Una serie
especial para mí, de mi infancia.
El coronel John “Hannibal” Smith, el
capitán “Howling Mad” Murdock, el sargento B.A Barracus (M.A.) y el teniente Templeton
“Faceman” Peck (Fénix) formaban el equipo que nos divirtió durante 5 años
(1983-1987). Un conjunto de militares peculiar, incluso dantesco.
La mecánica de cada capítulo era
sencilla y repetitiva. Una persona en apuros pedía ayuda al Equipo A y este se
encargaba de acabar con los malos. Sí, el Equipo A era una serie de malos y
buenos, sin dobleces. Las tramas eran simples y los personajes apenas
evolucionaban.
Con este panorama se podría decir que
El Equipo A era una serie del montón sin nada que destacar pero no es así.
Entonces, ¿por qué la veíamos?
Pues es bastante obvio que por los
cuatro personajes, por su carisma y porque las situaciones que se creaban entre
ellos nos divertían. Todos esperábamos a ver de qué se disfrazaba Hannibal en
cada capítulo, qué locura preparaba Murdock cuando iban a buscarle al
psiquiátrico, cómo engañaban a M.A para subirle al avión, helicóptero u otro
objeto volador o qué objetos se sacaba de la manga Fénix. Las peleas constantes
entre M.A y Murdock o cómo se intentaba camelar Fénix a la fémina del capítulo
eran otras atracciones de cada episodio. Y por supuesto, el momento MacGyver al
final del capítulo en el que construían verdaderas máquinas de destrucción con
cuatro cosicas que encontraban tiradas en cualquier almacén.
Y lo que molaba la furgoneta negra con
la línea roja, era un personaje más.
Todo el mundo recuerda las miles de
cadenas al cuello de M.A. Él era la estrella de la función. Su peinado, su
apariencia tan peculiar y peligrosa contrastaba con su reacción cuando veía a
un niño sufrir, siempre atento y dispuesto a ayudar. Mr.T (que fue fichado para
la serie tras ser visto en Rocky III) hacía de él mismo con el personaje de M.A
Barracus.
Hannibal Smith fue interpretado por el
mítico George Peppard (Desayuno con diamantes). Era el líder del equipo, el que
aceptaba los casos y el que planeaba la estrategia a seguir para vencer.
Siempre recordaremos la frase que pronunciaba al término de cada episodio: "Me gusta que los planes salgan bien".
Siempre recordaremos la frase que pronunciaba al término de cada episodio: "Me gusta que los planes salgan bien".
Murdock (Dwight Schultz) era experto en
mecánica y se encargaba de pilotar cualquier cacharro que pudiera volar. Era un
personaje loco, te podías esperar cualquier reacción por su parte. M.A tenía
pánico a volar por su culpa y por ello siempre se estaban peleando.
Dirk Benedict (Battlestar Galactica,
Vacaciones en el Mar) daba vida a Fénix, el guaperas del grupo, el encargado de
suministrar los materiales necesarios en el mínimo tiempo posible como cuando
en medio de la selva aparece con un Porsche para escapar. FLIPA. Además se
dedicaba a ligarse a cualquier mujer que apareciese en pantalla.
En esta mezcla de caracteres tan
diferentes y las situaciones tan divertidas que lograban construir los
guionistas se basó su éxito.
Una peculiaridad de El Equipo A es que por muchos tiros, explosiones, etc… que hubiera por capítulo, nunca fallecía nadie, ni gota de sangre. Era una serie para toda la familia y así los niños podían verla.
Incluso tenía algo de misterio.
¿Qué delito
no cometieron estos cuatro individuos? Uno estaba deseando que consiguiesen
demostrar su inocencia aunque eso supusiera el final de la serie, te caían
bien, eran los buenos y los que querían atraparlos los malos.
Una vez pasado el tiempo uno se da cuenta
de que El Equipo A tenía el objetivo de dar otra visión de la Guerra de
Vietnam, de mostrar al combatiente como alguien que seguía órdenes y que ellos
no eran culpables de nada.
En conclusión, El Equipo A es una serie
para divertirse, una comedia de acción, tiene todo lo que nos gustaba ver en
esa época aunque su planteamiento y tramas fuesen muy simples (todo lo
contrario que en la actualidad) y su ambientación y apartado técnico fuese
deficiente. Sigue siendo una serie que si uno tiene la oportunidad debe
visionar, no totalmente pero si algunos capítulos individuales. Siempre la
recordaremos.







