Un terrible virus creado por el hombre contagió a toda la
humanidad. Neville, un científico, en apariencia único superviviente que queda en un improbable,
asilvestrado y semejante a una jungla Nueva York, y quizá en el mundo, lanza
mensajes por radio buscando otros posibles supervivientes. Mientras tanto trata
de sobrevivir como puede evitando a unos mutantes, víctimas del virus, que viven en las sombras y han perdido todo rasgo de humanidad, mutantes
caníbales. Durante el día Neville vivirá su vida y cazará mutantes para ver si
logra con sus investigaciones revertir el virus. Por la noche debe esconderse.
Solo y con la única compañía de un perro sabe que su sangre inmune es la única
posibilidad para la humanidad.
Gran remake de la película protagonizada por Charlton Heston, "El último hombre... vivo" de 1971, dirigida por Boris Sagal. Vincent
Price protagonizó la primera adaptación de la novela de Richard Matheson en “El
último hombre sobre la tierra” (Ubaldo Ragona y Sidney Salkow, 1964). Esta que
nos ocupa es la mejor de todas.
Protagonizada por
Will Smith, "Soy leyenda" es una buena muestra de cine de ciencia
ficción entretenido y original, trepidante e intenso. Con grandes momentos de
suspense y escenas brillantes, la cinta, como tantas en el género de la ciencia
ficción, tiene múltiples lecturas. Uno de sus puntos fuertes es el retrato de
la soledad de Neville, el personaje que deambula por la ciudad de Nueva York
buscando comida y una solución a la catástrofe, pero sobre todo sentirse
acompañado, menos solo.
Creo que la escena de Smith en el videoclub pidiendo a los
maniquíes que él colocó allí, buscando una apariencia de normalidad, una
naturalidad virtual, que le hablaran o le dijeran algo con lágrimas en los ojos
es una de las grandes escenas del género. En esa onda hay varias de una calidad
notable que elevan una cinta de por sí interesante y entretenida. Reflexiones
sobre los totalitarismos, sobre la individualidad, la importancia de la
familia, la vida en sociedad o el contacto humano son algunas de las que
podemos sacar de esta apreciable cinta.
También tenemos grandes escenas de suspense y un buen ritmo
narrativo. Quizá chirríen algunas concesiones al cine más tópico de terror. La
parte final de la película es lo más flojo de todo, se hace algo convencional
aunque tiene energía.
Muy interesantes las imágenes de esa selva de asfalto que
sería Nueva York convertida en selva real, con animales recorriendo avenidas y
donde el cazador no va andando ni a caballo sino en un deportivo (como dije
improbable, por no decir imposible, pero interesante). Un contraste muy
conseguido y perturbador, lo natural invade la civilización que da sus últimos
coletazos, solo quedan restos, casi reliquias que aún tienen su uso.
Rascacielos, espectadores inertes que observan cómo crece la vegetación, como
invade su terreno y no pueden hacer nada, coches que antaño eran los que
recorrían esas mismas calles y ahora observan impotentes cómo son los animales
los que caminan y se mueven por ellas. Ese mismo contraste en la transmutación del
individuo civilizado vuelto a sus raíces de cazador, un contraste
ejemplificado en el personaje de Will Smith, científico y cazador.
Pero ante todo
humano.
En el comienzo, al ver como una leona le roba la caza, su
sentimiento de pérdida, su necesidad de familia, impide que luche con ella para
que ésta pueda dar de comer a su familia. Respeta a un animal, respeta a su
familia (león y cría), siendo más humano. Un bonito contraste nuevamente. El
retrato del personaje de Smith, Neville, es magnífico, como se apega a lo que
siempre conoció, como todo gira en torno a la civilización que le formó y
nunca se entrega al salvajismo completamente. Ve videos ("Shrek") para oír voces humanas,
una virtualidad nuevamente del contacto humano que necesita más que nunca, como
es lógico. Su relación paternal con su perro, en el que proyecta su sentimiento
de pérdida con respecto a su hijo y demás ejemplos, alcanzan un grado de emotividad no muy
frecuente en este tipo de cintas.
Son notables algunas
escenas de suspense aunque en algunos casos la conclusión de las mismas cede
demasiado a concesiones comerciales. Destaco la venganza del mutante cazando a
Will Smith en una trampa exacta a la que éste tendió a la novia del infectado,
aunque luego los efectos infográficos concluyan el trabajo de dicha escena más
mediocremente. El contacto con supervivientes (otra familia, una mujer y un niño, Alice Braga y Charlie Tahan), la incomodidad que siente con ellos por la falta de costumbre de Neville,
nos dejan buenos momentos también.
En la conclusión la fe perdida es recuperada. Una película
que va de más a menos pero que resulta muy interesante y apreciable. Ha habido múltiples
críticas por su infidelidad al final de la novela en que se basa ("Soy
leyenda" de Richard Matheson), pero creo que la esencia está presente,
otro tema seria ya entrar en cuestión de gustos.
Reiterar el interés de las escenas en el videoclub.
Os dejo el final alternativo que se rodó.












