Famosísima y polémica película sobre la masacre del ejército
americano al pueblo Cheyenne en Sand Creek el 29 de Noviembre de 1864.
Sinceramente aparte de su voluntad de provocación y atrevimiento, me parece que
"Soldado azul" es una cinta tremendamente sobrevalorada, casi un
desastre cinematográfico. Partiendo de cierto cacao histórico, (sitúa la tragedia
Cheyenne después de la batalla de Litlle Big Horn que fue en 1876), el
tratamiento que se da al hecho histórico es bastante pésimo.
Ralph Nelson es un discreto director sin nada especialmente
reseñable, salvo algún título suelto como, "Operación Whisky" (1964), con
Cary Grant, o los "Lirios del valle" (1963), que con ésta cinta obtuvo uno
de sus mayores éxitos, por no decir el mayor, a pesar de ser fallida a todos
los niveles. Dos supervivientes a un ataque indio, un soldado americano y una
mujer, una señorita que pasó 3 años secuestrada por los indios, intentan llegar
al fuerte más cercano. La mujer tiene una personalidad descreída, cínica, dura
y se contrapone a la del soldado, inocente, idealista. Entre ellos surgirá el
amor.
La película comienza con una violenta escena de ataque de
los indios, con una violencia sorprendente y llamativa (que quedará ridícula
con la violencia de la secuencia final), y continúa con el desarrollo de la
relación de los dos personajes. Esta parte de la película, que engloba la práctica
totalidad de la misma, está enfocada como una comedia romántica o de aventuras
y resulta, en el cómputo global de la misma, anticlimática con respecto al
resto, ni mejor ni peor, simplemente es difícil encontrarle el sentido. Con
todo, la historia de amor tiene momentos bonitos. La violencia exagerada,
explícita, con momentos gores, mezclada con la comedia romántica provoca una
sensación de ridiculez increíble.
El contraste que podía buscarse se pierde en la parodia de sí
misma en que se acaba convirtiendo la película, cuando la violencia extrema,
que es la mayor baza para el discurso antimilitarista del film, es la
consecuencia de un desarrollo de comedia romántica. La historia de los dos protagonistas
es previsible y bastante simple, se pretende crear afinidad con el espectador y
profundizar en el mensaje sobre todo a través del personaje de Candice Bergen,
que se muestra comprensiva con los indios ya que al pasar 3 años con ellos los
entiende. Pero lo cierto es que todo es de una superficialidad manifiesta y con
una mirada muy sesgada, "progre", en parte como consecuencia de la
opinión contraria que los tumultuosos sucesos de Vietnam estaban teniendo en la
mayoría de los sectores de la sociedad americana y que en esta película se
hacen eco de alguna forma.
La falta de coherencia narrativa y de armonía, la
incapacidad para dar un tono concreto a la película, ya que ni divierte en los
momentos de comedia, ni provoca en los de violencia, (sorprende, debido a que
uno no se espera semejante orgía violenta en lo que hasta ese momento parecía
una especie de comedia de aventuras, pero no perturba), es un lastre insalvable
y su tufillo progre y maniqueo, así como la ignorancia de la historia, desvela
unas intenciones que no engañan a nadie.
"Soldado
azul" tiene muchos defensores y entusiastas (en 2007 Tarantino homenajeó
el film a través de un póster colgado en la habitación de una de las protagonistas,
al inicio de su film "Death proof"), que la ven como una película
arriesgada y provocadora, con un final impactante que supone uno de los mejores
alegatos antimilitares que ha dado el cine. Esa escena final, que se recrea en
decapitaciones, violaciones, destripamientos y asesinatos sin escrúpulos a
niños, mujeres y hombres, es evidente que sorprende y más teniendo en cuenta la
época en que está hecha, pero visto con perspectiva no es más que de un
exhibicionismo barato con unos efectos especiales muy, muy regulares. Además es
una escena muy mal rodada.
Mencionar que esta
especie de western atípico, se englobaría en la corriente revisionista del
género y que su adaptación no tiene mucho que ver con la novela modelo. Candice Bergen está muy sensual y Peter Strauss, en su pérdida de la inocencia, más bien atontado.











