domingo, 8 de enero de 2012

Crítica: LA SÉPTIMA VÍCTIMA (1943)

MARK ROBSON






Val Lewton era un famoso productor de películas de terror que nos dejó auténticas obras de arte, especialmente en su colaboración con Jacques Tourneur. Así le debemos “La mujer pantera” (1942), ”El hombre leopardo” y “Yo anduve con un zombie” ambas de 1943 o ésta que nos ocupa de Mark Robson, entre otras.
Todas eran producidas por la R.K.O y eran de serie B pero de una calidad enorme.

La séptima víctima” es una muestra más de ese estilo visual que Lewton transmitía a sus trabajos y que cuando contaba con un director competente dejaba obras para el recuerdo. En esta ocasión tenemos una cinta irregular con grandes momentos de suspense y escenas brillantísimas pero con una narración dispersa y poco cohesionada, seguramente debido a cortes en la sala de montaje.

 


Son impagables escenas como la de la investigación en la fábrica de cosméticos con el único sonido de un reloj y una sombra lejana, la de la ducha, posible antecedente a la mítica escena de Hitchcock, la del metro… y muchas otras.

 


Por el contrario encontramos comportamientos en personajes muy difuminados en su lógica, como el enamoramiento de la protagonista del marido mentiroso, un personaje que aparece y desaparece y lo único que aporta a la protagonista son mentiras y ocultaciones, con la salvedad de un trabajo. En ocasiones es acelerada y vamos saltando de un lugar a otro sin el detalle y coherencia debidos, con apariencia de cierto apresuramiento y gratuidad. Por ejemplo, no se dedica tiempo en explicar cómo encuentran a la hermana de la protagonista los de la secta. El personaje del poeta, que parece accesorio en un principio, acaba resultando importante hasta el punto de ser el personaje con el que más desarrollada está la relación con la protagonista. Así las relaciones entre los personajes, si bien es cierto que sugeridas, quedan algo difusas y en la mayoría de los casos no llegan a una conclusión clara. Todos estos defectos son posiblemente achacables a esos cortes mencionados.


 

A pesar de estos “peros”, son innegables las virtudes, desde el polémico y atrevido tema al tratamiento que se da del mismo, esa secta respetable que en ningún caso es ajusticiada en un excelente final, el gran partido que se saca a las sombras en una muestra más de los pocos recursos que se necesitaban para crear ambiente y tensión en la época grande del cine, fueran películas de serie B, A o Z. Excelentes también son las escenas de la soga y la silla o la persecución por las calles a Jacqueline (Jean Brooks), que recuerda a la de “La mujer pantera”.



Las interpretaciones también son irregulares pero cumplen su función. Siendo una película irregular es recomendable para todo amante del buen cine con sabor clásico y gusto por la estética expresionista que se desarrolló en el género negro y de terror en Hollywood.


2 comentarios:

  1. En cuento tenga oportunidad la veré. Me gustan las peliculas en blanco y negro. Tu blog es estupendo. felicidades!
    un saludito

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  2. Mamapi, bienvenida, un placer. Me alegro que mi crítica te impulse a verla. Si te gustan en blanco y negro, mi debilidad, aquí encontrarás muchas y ejem... muy buenas críticas jejeje. Muchas gracias estás en tu casa. Un beso

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